El poder de una letra (Lord Kelvin)


Que el afamado físico William Thomson (conocido más tarde como Lord Kelvin) era un cachondo, queda claro por las múltiples anécdotas simpáticas que de él han trascendido. Se cuenta que en pleno estudio de la entropía, su mujer no paraba de hablarle de una excursión que irían a hacer esa misma tarde, así que Thomson le preguntó: «¿A qué hora dices que empieza esa disipación de energía?»

Pero la que más gracia me ha hecho tuvo que ver con su trabajo como profesor de filosofía natural en la Universidad de Glasgow, labor que realizó durante 50 años.

Cierto día, incapaz de dar sus clases, colocó una nota en la puerta de la sala de conferencias que decía:

«Professor Thomson, will not meet his classes today».
(El profesor Thomson no impartirá sus clases hoy).

A modo de broma, un díscolo alumno borró la «c» inicial de classes, con lo que la nota pasó a decir:

«Professor Thomson, will not meet his lasses today».
(El profesor Thomson no atenderá a sus chavalas hoy).

Al día siguiente, cuando el bromista se reunió a hablar con sus amigos anticipando el resultado de su broma, se encontró para su disgusto con que el profesor se le había adelantado. Thomson había borrado una letra más, con lo que la nota pasó a decir:

«Professor Thomson, will not meet his asses today».
(El profesor Thomson no atenderá a sus pollinos hoy).

[Fuente de la anécdota: Cyrus Northrup, Universidad de Washington, 2 noviembre de 1908]

Lo encontré en: Anecdotage.



Por maikelnai
Publicado el ⌚ 26 enero, 2011
Categoría(s): ✓ Humor