¿Qué magnetismo ni qué niño serbio?

http://www.youtube.com/watch?v=wxLsMBP-uAU

De un tiempo a esta parte, he visto múltiples referencias a las supuestas capacidades magnéticas de un niño serbio, al que parece adherírsele toda clase de objetos metálicos. Lo extraño es que como se aprecia en el vídeo, los «poderes» magnéticos del niño actúan con objetos de plástico (un mando a distancia) y porcelanas. ¿De verdad puede una persona ser tan «atractiva»?

Puede ser, pero la explicación no tiene nada que ver con el electromagnetismo, sino con la grasa corporal. No todas las pieles son iguales aunque todas son ligeramente pegajosas. Lo que sucede es que algunos tipos de piel, simplemente son más pegajosas que otras, y esto es lo que le pasa al imberbe niño serbio. Tal y como cuentan en Livescience, si uno acercase una brújula al niño no se obtendrían variaciones, la aguja seguirá señalando al norte. Y si untásemos la suave y lisa superficie corporal del niño con polvos de talco (o si simplemente tuviera más vello), su peculiaridad adherente desaparecería. Además, si nos fijamos, el niño se inclina hacia atrás ligeramente para que no se le caigan los objetos, y es que magnético no es, pero tonto tampoco.

La explicación al por qué los objetos duros y densos (o de energía superficial alta) como las cucharas de acero, se pegan a las sustancias de energía superficial baja como los aceites dérmicos producidos naturalmente por el sudor del niño, radica en la tendencia que muestran las energías superficiales altas a acudir a estados energéticos menores.

En fin, que me perdone el espabilado del padre del niño serbio (que seguro que está consiguiendo algún beneficio con toda esta absurda historia), pero si me dan a elegir preferiría contar con el magnetismo del malogrado Paul Newman.



Por maikelnai
Publicado el ⌚ 27 febrero, 2011
Categoría(s): ✓ Escepticismo