Metáforas que condicionan

La pluma es más fuerte que la espada, que la pistola, que el cañón y que la bomba atómica. Dejen suelta una idea y, si es buena, verán que no importa cuántos libros se quemen, que seguirá infectando nuevos cerebros, incluso aunque sus portadores no se den cuenta de ello.

Gracias a Mind Hacks he descubierto un estudio publicado recientemente en PLoS ONE titulado Metaphors We Think With: The Role of Metaphor in Reasoning y que demuestra mediante un sencillo experimento cómo las metáforas incluidas dentro de un texto influyen de forma significativa en la percepción que el lector tiene sobre el contenido. Es más: en muchos casos el propio lector ni siquiera sabe que su punto de vista está siendo llevado de la mano hacia una posible conclusión o hacia otra.

1485 estudiantes participaron en el estudio, consistente en cinco experimentos diferentes que utilizaron textos distintos para describir el problema de la alta criminalidad en la ciudad de Addison. De forma básica, los experimentos consistían en un párrafo corto que empleaba la metáfora del crimen como una bestia que acechaba a la ciudad, o como un virus que infectaba a sus habitantes. Cada experimento planteaba una pequeña modificación de esta premisa. El texto inicial fue el siguiente:

Crime is a {wild beast preying on / virus infecting} the city of Addison. The crime rate in the once peaceful city has steadily increased over the past three years. In fact, these days it seems that crime is {lurking in/plaguing} every neighborhood. In 2004, 46,177 crimes were reported compared to more than 55,000 reported in 2007. The rise in violent crime is particularly alarming. In 2004, there were 330 murders in the city, in 2007, there were over 500.

(El crimen es {una bestia salvaje que amenaza / un virus que infecta} la ciudad de Addison. El índice de criminalidad en esta ciudad, antes pacífica, se ha incrementado de forma constante durante los últimos tres años. De hecho, estos días parece que el crimen está {acechando / plagando} cada barrio. En 2004 se denunciaron 46.177 crímenes, comparados con los más de 55.000 denunciados en 2007. El aumento de los crímenes violentos es particularmente alarmante. En 2004 hubo 330 asesinatos en la ciudad; en 2007, más de 500.)

Después de leer los textos, se pidió a los voluntarios que completasen un breve formulario proponiendo soluciones para este problema. ¿Qué prefieren: más castigo para los criminales o más soluciones sociales? Ah, dependerá del texto (ver gráfica).

Proporción de soluciones propuestas dependiendo de la metáfora empleada en el texto

También se pidió a los participantes que expresasen su género y sus simpatías políticas. Como es de esperar, los hombres republicanos eran más partidarios del castigo que las mujeres demócratas. Sin embargo, estas diferencias fueron de un 8 – 9%, mientras que las debidas al uso de una u otra metáfora fueron de entre el 18% y el 22%. Además, los republicanos se vieron menos influidos por las metáforas empleadas.

¿Qué porcentaje de los voluntarios se dio cuenta de que la forma en la que el texto estaba redactado influía en su decisión final? También se preguntó: el 3%.

Efectivamente, en muchas ocasiones es muy difícil hablar de temas complejos sin emplear metáforas que ayuden a explicar nuestro punto de vista. Como se puede pensar, estas metáforas, elegidas para dar al discurso una forma que nos agrada, también están destinadas a modelar la forma en la que nuestro interlocutor percibe el problema. Este estudio de Thibodeau y Boroditsky pone de manifiesto que esta influencia no solamente ocurre y produce un efecto mayor que el que pueden ocasionar nuestros propios prejuicios, sino que además la mayoría de las veces actúa sin que nadie se dé cuenta de ello.

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