Una estaca de precisión

Un palo en la arena

Hacer un reloj de Sol es muy sencillo: consigue un palo, o algo alargado y recto, y clávalo en el suelo lo más vertical posible. Ya está, tienes delante de ti un instrumento preciso, simple y útil que va a mostrarte el poder de la capacidad de análisis de la mente humana.

En un día de sol la sombra del palo puede dar información muy útil, si sabemos cómo mirar para ella. A primera hora de la mañana y última de la tarde la sombra es más larga que durante el resto del día. El momento en que la sombra tiene su longitud mínima coincide con el momento en que el Sol está en el punto más alto de su aparente recorrido: son las 12 del mediodía en el lugar en que está clavado el palo. Esto es, la hora solar verdadera, que no acostumbra a coincidir exactamente con la hora oficial. Pero esta humilde sombra guarda todavía más información.

A las 12 del mediodía solar la punta de la sombra que está alejada del palo indica la dirección del Polo Norte geográfico, y por tanto el otro extremo de la sombra -el que está pegado al palo- indicará la dirección del Polo Sur (esto si estamos, por ejemplo, en la Península Ibérica; en una latitud similar, pero del hemisferio Sur, estas direcciones se invierten; y desde luego que entre ambas latitudes habrá también una en donde no exista sombra en absoluto, que además varía a lo largo del año: cuando tienen lugar los equinoccios este lugar en que los palos no tienen sombra es el ecuador).

Podemos entonces trazar una línea imaginaria que va del Polo Norte al Polo Sur pasando por el sitio en que tenemos clavado el palo; esa línea se llama meridiano, o línea del mediodía. Su nombre viene del latín meridies, que significa precisamente eso: mediodía. La esfera terrestre puede dividirse en infinidad de meridianos, o líneas de longitud, que recorren su superficie como si la Tierra fuese una naranja gigante. Aunque costó bastante, al final los seres humanos se pusieron de acuerdo para decidir qué meridiano era el meridiano de referencia, o meridiano de longitud cero: es el que pasa por un antiguo observatorio que hay cerca de Londres, en un sitio que se llama Greenwich.

Siguiendo con el latín, y con el recorrido de la sombra, las horas que ocurren antes de que la sombra llegue al meridiano son horas ante meridiem -o sea, a.m.-, y las que suceden después son post meridiem: p.m.

Esta sombra del mediodía tiene otro secreto más: podemos imaginar una línea perpendicular a ella que recorra también la superficie de la Tierra. Esta línea es un paralelo, o línea de latitud, y está indicándonos con precisión la dirección del este y del oeste respecto a nuestro palo. Como diría el encantador Guille de Mafalda, “parece mentira todo lo que puede tener adentro un palo”.

 



Por Xurxo Mariño
Publicado el ⌚ 8 junio, 2011
Categoría(s): ✓ Astronomía