Despertar intraoperatorio

Por Dra. Jomeini, el 5 diciembre, 2011. Categoría(s): Medicina

Desde que el óxido nitroso y el éter abrieran las puertas a la Anestesia moderna, la posibilidad de que un paciente tuviera recuerdos de lo que pasaba en su cirugía ha sido un motivo constante de preocupación. Y no sólo para el paciente. El despertar intraoperatorio, que es como se denominan estos recuerdos, aparece cuando existe una anestesia insuficiente para mantener la inconsciencia, lo que ocurre en aproximadamente un 0.1% de las cirugías.

¿Por qué ocurre esto? ¿Hay algo que lo favorezca?

Existe una serie de factores que se asocian a un mayor riesgo de despertar intraoperatorio. Las personas con un historial a sus espaldas de abuso de drogas, de alcohol o de tranquilizantes necesitan una dosis mayor de lo habitual de fármacos anestésicos para alcanzar un estado de sueño profundo, por lo que pueden estar “superficializados” con mayor facilidad. Los pacientes con muchas “goteras” y en cirugías de alto riesgo, como son la cirugía cardiaca o los sangrados masivos, también son más propensos porque son intervenciones en las que la mínima variación en la dosis de los fármacos produce grandes alteraciones de la tensión y el ritmo cardiaco, con lo que se tiende a no “pasarse”. Y a veces, uno se queda corto.

¿Qué hacemos al otro lado del quirófano para que esto no pase? Aparte de controlar la respiración y todas las constantes vitales mediante la máquina de anestesia, existe un aparatito que sirve para monitorizar la profundidad del sueño. Son monitores que obtienen su información de las ondas de un electroencefalograma (o lo que es lo mismo, de la actividad de las neuronas) e informan al anestesiólogo de lo profundamente dormido que está su paciente.

En el año 2007, Joby Harold dirigió una película llamada Awake (Despierto) sobre un caso de despertar intraoperatorio. Como la gran mayoría de las ficciones basadas en la Medicina, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.(Yo todavía estoy esperando a que un médico estilo Anatomía de Grey llegue a mi servicio. La esperanza es lo último que se pierde). En la película, Hayden Christesen, anestesiado para  una cirugía de trasplante cardiaco, se entera de todo lo que pasa. Desde el corte inicial del bisturí hasta la conversación de los médicos. En el rarísimo 0.1% de despertar intraoperatorio real, la gran mayoría de los pacientes refieren sonidos de voces o música como dentro de un sueño. Raramente, dolor.

De hecho, el único paciente registrado de despertar intraoperatorio en mi hospital refería haber oído entre sueños una canción de Pink Floyd. Curiosamente, “The final cut”.



 

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