¿Un ictus? No, no, nosotros no tenemos plantas en casa

Contábamos el otro día la previsible y educativa historia de la muerte, a plazos, del sedentario y buen califa “al-Mustansir Bi-llah” al-Hakam II pero también nos dejamos muchas cosas por el camino. Porque, amiguitos, el bueno de al-Hakam tuvo dos ictus —eso lo tenemos claro— pero, ¿sabemos lo que es un ictus?

En 2003 se realizó mediante entrevista telefónica un sondeo sobre la percepción que tenían los españoles de lo que era un ictus. Para empezar, y como ejemplo clarificador, sólo el 4,5% de los encuestados conocían el significado de la palabra “ictus”.

El 60% de los participantes fueron capaces de mencionar al menos un factor de riesgo de esta enfermedad —quien leyera la educativa historia de al-Hakam ya sabrá unos cuantos— pero sólo el 33% nombró al menos un síntoma de ictus sin ayuda.

Dicho de otra manera, si tienes un ictus mientras estás de parranda, por ejemplo, sólo un tercio de los parranderos sabrá que estás teniendo un infarto o un derrame cerebral y que están ante una situación potencialmente grave en la que hay que actuar rápidamente. Pero no te preocupes, tú sigue tocando el timple.

Un ictus o enfermedad cerebrovascular no es más que una enfermedad causada por un trastorno circulatorio cerebral que altera transitoria o definitivamente el funcionamiento de una o varias partes del encéfalo. Según la naturaleza de la lesión producida los podemos dividir en ictus isquémico cerebral (el vaso se ocluye) y la hemorragia cerebral (el vaso se rompe). Siendo prácticos, esto tampoco nos dice mucho, te sirve para responder una pregunta de Trivial® pero no para que sepan qué hacer contigo cuando no puedas seguir tocando el timple.

Para ello, hay varias listas de síntomas dirigidas a que la población general sea capaz de identificar un ictus de forma rápida… más o menos. Dos de las más conocidas son la Escala de Cincinatti, según la cual estaremos ante un posible ictus si (la presencia de uno de los tres nos hará sospechar su presencia):

  • Al sonreír muestra asimetría facial.
  • Al pedirle que cierre los ojos y mantenga los brazos estirados durante 10 segundos uno no se mueve o cae respecto al otro.
  • Cuando habla arrastra las palabras, utiliza palabras incorrectas o no puede hablar.

Y la de la American Stroke Association, que enumera los síntomas que se asocian comúnmente con ictus o ataque isquémico transitorio así:

  • Debilidad o entumecimiento repentinos en la cara, el brazo o la pierna, especialmente si ocurre en un lado del cuerpo.
  • Confusión repentina, dificultad inesperada para hablar o entender.
  • Dificultad repentina para ver con un ojo o con ambos.
  • Dificultad para caminar, mareo, pérdida del equilibrio o de la coordinación, de carácter repentino.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino, sin causa conocida

El método FAST para identificar un ictus.

Evidentemente, no siempre que veamos a alguien con algo de lo antes descrito estamos ante un ictus, puede que el dolor de cabeza sea por una migraña puñetera que tenga “desde siempre” o que, simplemente, esté borracho a esa altura de la parranda. Sin embargo, eso ya es mejor que lo decida un médico, bastante haces tú con tocar el Ojalá de Silvio con el timple.

Otro dato importante de la encuesta es que la mayoría de los encuestados consideraban el ictus como una enfermedad grave y peligrosa que tiene tratamiento, pero menos de la mitad afirmaban haber acudido inmediatamente a un hospital cuando se les presentó esta enfermedad.

Vamos a ver, amiguitos, tanto en los infartos de miocardio como en los cerebrales hay algo que es fundamental; el tiempo. Tanto es así que las frases “Tiempo es cerebro” o “Tiempo es corazón”* han intentado popularizarse para que no ocurran aquellas cosas de “no, si ya me parecía a mí que el lado izquierdo lo tenía más débil y la boca torcida pero me acosté a ver si se me pasaba”. Error.

Para el tratamiento en la fase aguda del ictus, dependiendo de los medios de que disponga tu hospital de referencia, estamos limitados en tiempo. Las famosas 4,5 horas (con sus muchos matices y opciones según disponibilidad de medios). Luego, si tienes alguno de los síntomas descritos más arriba, ¡llama al 112! Y si resulta que te recuperas —un ictus isquémico transitorio— o si lo que realmente tienes es otra cosa —una migraña o un vértigo periférico, vg— pues aprovechas y le tocas una isa al médico con el timplillo**.

Y esto qué, ¿fue un ictus?

Uno de cada seis entre todos nosotros tendrá un ictus a lo largo de su vida y el tiempo será, en muchos casos, el que nos permita o no recibir el tratamiento apropiado que nos proporcione mayor probabilidad de evitar las secuelas. Dime, buen lector, ¿te gustaría que el resto de parranderos fueran capaces de identificarlo en el caso de que lo estés sufriendo para llegar a tiempo al hospital? ¿Y ser capaz de identificarlo?

Ictus, Video sobre los accidentes vasculares cerebrales (8:48min)

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* La diferencia es que el dolor torácico acojona más, vaya usted a saber por qué, que medio cuerpo débil.

** ¿A qué viene lo del timple? El buen A.M. estaba tocando el timple cuando notó que la mano derecha se le estaba quedando débil, habré tocado demasiado, pensó, y se acostó a las pocas horas para ver si se le pasaba. Al día siguiente se levantó con una hemiparesia del lado derecho y con cierta dificultad para articular las palabras. Actualmente está en fase de recuperación y ya empieza a parecerse a una isa lo que toca con el timple. El Ojalá de Silvio me parece excesivo pero el “Si Adelita se fuera con otro” seguro que lo borda en unos meses.

*** Más información:
http://observatoriodelictus.com.mialias.net/
http://www.1de6.es/
http://www.ictussen.org/?q=node/4

Neurólogo en La Palma. De la mano. Intento hacer ciencia, pero a veces cruzo los dedos.



Por Azuquahe
Publicado el ⌚ 16 enero, 2012
Categoría(s): ✓ Divulgación • Medicina