Salíamos tranquilamente de tomar unos refrescos en Redondela cuando de repente ocurrió… miramos hacia al cielo y la nave nodriza apareció delante de nuestros ojos. Le he comentado que en realidad es una nube lenticular, pero Randi lo niega diciendo que es la prueba definitiva y… que va a cobrar él su propio premio 🙂
Salíamos tranquilamente de tomar unos refrescos en Redondela cuando de repente ocurrió… miramos hacia al cielo y la nave nodriza apareció delante de nuestros ojos.
Le he comentado que en realidad es una nube lenticular, pero Randi lo niega diciendo que es la prueba definitiva y… que va a cobrar él su propio premio 🙂








