La pregunta Naukas 2015 – JM Mulet

Por J. M. Mulet, el 15 febrero, 2015. Categoría(s): Naukas
La pregunta Naukas 2015
La pregunta Naukas 2015

¿Qué avance o descubrimiento de la ciencia moderna ha hecho progresar más a la Humanidad?

Entendemos como ciencia moderna desde Copérnico hasta nuestros días.

Esta pregunta se inició en un primer momento en dilucidar cuál es el avance científico más decisivo de la era moderna. La verdad es que lo he tenido claro desde el principio, pero no voy a contestar todavía. Yodos los años hay un debate en la lista de correos de Naukas sobre cual será la pregunta del año en curso, diferentes propuestas y al final se elije una. Una de las primeras propuestas fue: “¿Cuál es el avance científico más importante de la historia de la humanidad?”, la pregunta es demasiado obvia y no tiene vuelta de hoja: LA AGRICULTURA. Si no se hubiera inventado la agricultura en diferentes localizaciones y en diferentes momentos todavía seguiríamos en el paleolítico, por lo que no hubieran llegado más avances científicos.

Dado que la primera versión de la pregunta dejaba tan poco margen al debate se limitó a la época moderna, aunque la respuesta es igual de obvia: LOS FERTILIZANTES SINTÉTICOS. Inventados por Justus von Liebig en el siglo XIX y descritos por primera vez en su obra Química orgánica y su aplicación a la agricultura y a la fisiología, fertilizantes que gracias a la síntesis de amoníaco por el ciclo de Haber Bosch descubierto unas décadas después pudieron utilizarse a gran escala en todo el planeta. Sin ellos la producción agrícola mundial caería en picado y no seríamos 7000 millones de personas, y las desigualdades todavía serian mayores.

¿Podríamos vivir sin fertilizantes? Una planta necesita proveerse principalmente de nitrógeno, fosfato y potasio. El fosfato y el potasio se pueden obtener de fuentes minerales, el nitrógeno no. Durante mucho tiempo la única provisión de nitrógeno orgánico eran los residuos, principalmente animales como el estiércol o el guano. Las fuentes de guano (estiércol de pájaros) son muy limitadas y localizadas, de hecho tradicionalmente venía de Chile. En el campo valenciano todavía se puede encontrar algún azulejo con la silueta de un vaquero y la leyenda “Abonad con nitrato de Chile”.

Otra opción es el estiércol, principalmente de rumiantes, que a diferencia del guano no procede de animales salvajes sino de animales de granja y establo. A ver, hagamos números. Utilizamos las deposiciones del ganado como fertilizante, pero ese ganado ¿Qué come? Pasto, forraje o pienso principalmente maíz y soja, que a su vez son productos agrícolas que para su cultivo necesitan fertilizantes. Claro, no tenemos un círculo cerrado porque ni la transformación del pienso en estiércol ni la del estiércol en maíz y soja tiene una eficiencia del 100%, por lo que hay que añadir fertilización al sistema o alimento que no se haya fertilizado, que si es pasto o hierba proveniente de entornos no cultivados tiene un impacto ambiental altísimo. Los números no salen. Se calcula que si toda la producción agrícola mundial dependiera de la fertilización animal harían falta 14.000 millones de vacas, es decir, dos vacas por habitante de la tierra.

Gracias al invento de Liebig en los supermercados hay comida y no tenemos que sacar dos vacas a pasear, animal responsable de emitir gran parte de los gases de efecto invernadero. Fiar la fertilización a los residuos animales es un terrible error y una agresión al medio ambiente ¿lo pilláis amigos agroecólogos?



Por J. M. Mulet, publicado el 15 febrero, 2015
Categoría(s): Naukas

 

Publicidad