Si no usas los números a tu favor, los usarán en tu contra

piratas-calentamiento

Como ya hemos hablado muchas veces, @Scientia es muy de decirlo, hay dos factores que se conjugan para liarla parda.

  1. Se valora mucho lo que suena a ciencia
  2. No se dispone de suficiente formación científica

De esta forma, cualquier pelao que se ponga una bata y pinte unas gráficas, o muestre una máquina con un número lleno de decimales, o saque un bote con cualquiercosium… hará presa en gran número de víctimas.

Hace tiempo escribí un post en Naukas que resultó controvertido: ¿Baja la tasa de pobreza? No me jodas... y hoy vuelvo con la misma matraca: Si los indicadores con los que pretendes modelar la realidad arrojan resultados falsos… pues es un mal modelo, que debes refinar o desechar. No pasa nada. Ciencia pura.

El problema aparece cuando el mal uso es intencionado (tanta direccionalidad no parece azarosa) y abusa del desconocimiento del público.

He cambiado un par de tuits con alguien que ha usado montones de números y preciosas gráficas para ilustrar que una bajada de inversión en educación había sido simultánea con una mejora en “la mayoría de los índices”. Igual hasta quería decir que era su causa… todo chupi.

Al contraponer mi experiencia con sus numéricos me ha acusado de poco científico.

Simplemente por ilustraros, en educación ha pasado como en tantos sitios: Se ha reducido el número de trabajadores y se ha incrementado su labor, por lo tanto, su amada “productividad” se ha incrementado. En realidad no hay una bajada de gasto educativo, es que ahora lo pagan los individuos que trabajan más que antes con el mismo sueldo, por lo tanto, gratis.

Se recortan medios y personal para la atención a los chavales con más problemas, que estadísticamente computan poco (nunca podremos restar “qué habrían podido llegar a ser” y lo que “son ahora”, para calcular la pérdida humana).

Y un largo etcétera de asuntos que son evidentes para cualquiera que se tome el tiempo y vaya a ver las cosas in situ.

Lo que me preocupa y ocupa es que, ese montón de papelajos llenos de números tienen apariencia de veracidad para un público sin la capacidad matemática suficiente.

Es imperativo mejorar la formación matemática de nuestros ciudadanos.

Pensemos que, sin ella, la sociedad no puede distinguir entre un charlatán y nosotros.

El timador de turno y el científico son dos tipos que dicen cosas, usan palabras raras, ponen números. El ciudadano se ve obligado a creerlos o no, porque no es capaz de entender y pensar críticamente sobre lo que hablan.

Es un elemento básico de la educación, y de la divulgación, del que quizá no nos ocupamos lo suficiente.

Limitarnos a contarles nuestros resultados no forma ciudadanos libres… sólo seguidores.

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