Carta abierta a Greenpeace, sí, otra

A Greenpeace y demás organizaciones ecologistas afines:

Hartito me tenéis. Ya está bien de soltar mentiras a diestro y siniestro sobre los transgénicos. Hace años que estáis derrotados. La ciencia no os da la razón en el tema de los transgénicos. Sé que es duro admitirlo pero así funciona la ciencia: con pruebas. Y vosotros no tenéis ni una que supere una mínima evaluación crítica.

Los Nobel os acusaban de ser un obstáculo, vosotros decís que no sois tan influyentes. Y es verdad, no podéis parar investigaciones pero sois muy, muy influyentes en la opinión pública. Que la mayoría de los europeos estén en contra de los transgénicos es, fundamentalmente, por dos causas: vuestra propaganda y la incultura científica de la población. Y os aprovecháis de la segunda para que la primera sea más efectiva.

Decís que no han dado de comer al mundo, que se usan para ganado y para biocombustible. ¿Cómo van a querer comer algo que habéis demonizado tan vehementemente durante años? Creáis el problema del rechazo y os sorprendéis de las consecuencias del mismo. Sois cínicos hasta decir basta. Y me surgen otras dudas: si los transgénicos no llegan a nuestros estómagos, ¿por que apoyáis las campañas de etiquetado de alimentos en los EE. UU.? ¿Las papayas y las berenjenas transgénicas también se usan en biocombustible? ¿El gluten del trigo es un problema para el ganado?

Hay informes y declaraciones de la OMS, de la NAS, de la Royal Society, de la Comisión Europea y así hasta completar 270 instituciones y organizaciones científicas avalando la seguridad alimentaria y ambiental de los transgénicos. Pero vosotros os seguís agarrando a los científicos que disienten del consenso a los que llamáis expertos. ¿Por qué os sirven unos expertos y otros no?

Os afean que os opongáis al arroz dorado (os lo afea incluso uno de vuestros fundadores) y contestáis que los transgénicos no han solucionado el hambre en el mundo. En el próximo festival «Burning Man» van a quemar vuestra carta de respuesta en vez de la escultura que preside el evento. Nadie (bueno, la industria biotech pero que van a decir ellos) ha dicho que los transgénicos son la solución al hambre del mundo. Son una de las múltiples soluciones a un problema que tiene diversos orígenes y que necesita un enfoque multidisciplinar. Los transgénicos solo aportan su granito de arena.

El arroz dorado existe para paliar un problema de desnutrición específico, no para paliar el hambre en el mundo. Mientras no podamos asegurar una dieta rica y variada para todos los niños del mundo podemos paliar uno de sus problemas biofortificando algo fundamental en su dieta. ¿Que no es la única solución? Nadie ha dicho que sean excluyente ni que no se pueda combinar con boniatos (transgénicos naturales, por cierto). ¿Habéis pensado que a lo mejor no se pueden cultivar boniatos en el sudeste asiático o no han visto uno en su vida? Siempre es más fácil (desde el punto de vista de la inclusión en la dieta) biofortificar un alimento ya integrado que introducir nuevos.

Os seguís agarrando a vuestra sacrosanta agricultura ecológica. Una agricultura ecológica que, en Europa, permite burradas como tratar los campos con homeopatía pero repudia los transgénicos. ¿No sería mejor que fuera al revés? Si tenemos un cultivo que disminuye el uso de plaguicidas y optimiza el aporte de insumos, ¿no es de cajón usarlo si defendemos una agricultura ecológica y sostenible? La dicotomía agricultura con transgénicos/agricultura ecológica es un enfrentamiento sin sentido. No se quieren usar por puro neoludismo. Es ridículo.

Vuestra oposición a los transgénicos carece de argumentos racionales, solo apeláis a sentimientos y dogmas. Por favor, admitid vuestro error de una vez y dejad de hacer daño a la credibilidad del resto de iniciativas ecologistas. La comunidad científica (o al menos yo) os diremos que ya era hora pero también aplaudiremos.

Así que, por favor, dejad de mentir. Dejad de decir que son tóxicos. Dejad de decir que cada informe favorable esta pagado con dinero del Monsanto. Dejad de decir que nadie ha estudiado sus consecuencias a largo plazo. Dejad de decir que empobrecen a los agricultores. Dejad de decir que si se escapan al medioambiente puede arrasar ecosistemas. Todo eso son argumentos falaces desmontados una y otra vez. Cada vez que leo a un ecologista usar esos argumentos me estalla el “vergüenzajenómetro” y no gano para repuestos con el gobierno de este país.

La ciencia que avala la seguridad de los transgénicos es tan solida como la que avala el origen humano del cambio climático. Dejad ya la cabezonería. Dejad de hacer el ridículo y victimizaros frente a la opinión pública.

Fdo: un ex-socio de muchos años.

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