La ONU estudia incentivar las granjas de insectos

Insectos fritos sobre lecho de arroz.

Y es que la humanidad dedica ya un tercio de los terrenos de cultivo a alimentar al ganado tradicional, el cual por cierto es culpable de una buena cantidad de los gases invernadero que se emiten a la atmósfera. Y mientras tanto vivimos rodeadas de toneladas de proteínas comestibles, criadas según métodos sostenibles. Esto es lo que ha empujado al entomólogo belga Arnold van Huis a escribir un documento que en estos momentos está siendo considerado por la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación).

La recomendación que van Huis hace a occidente es que coma más insectos. Una granja en la que se cultivaran gusanos de la harina o grillo produciría 10 veces menos metano y 100 veces menos óxido nitroso que su equivalente en grandes mamíferos. Los insectos metabolizan el alimento de un modo mucho más eficiente, lo cual abarata considerablemente su cría y alimentación. Además, al estár tan lejos biológicamente de los humanos, el riesgo de que surjan enfermedades contagias como la tristemente famosa encefalopatía esponjiforme bovina (vacas locas) es mucho menor.

Existen más de 1000 especies comestibles de insectos, ricas en proteínas y calcio. Aquellos que las han probado afirman que muchas de ellas son deliciosas.

El pasado mes de abril, la FAO inició un proyecto piloto sobre granjas de insectos en Laos, donde la tradicional entomofagia está en retroceso a causa del influjo cultural de occidente. Según se informa en el periódico británico Guardian, ya hay 15.000 granjeros tailandeses cultivando langostas en sus hogares. Su experiencia, bien podría trasladarse a otros lugares del mundo.

El entomólogo belga propone un plan de dos fases: primero cultivar insectos para emplearlos como pienso para otras formas de ganado más convencional, y más tarde ir introduciéndolos de forma gradual, directamente en el menú de los humanos. Sin duda alguna los prejuicios de la cultura occidental al respecto de los «bichos» no serían de gran ayuda, por lo que van Huis propone en principio introducir estos alimentos en forma de pastel de carne picada. De este modo nuestros paladares se irían acostumbrando poco a poco a estos manjares. ¿Pasará el futuro de Burger King por un Whopper-Grillo?

Lo vi en Popular Science.



Por maikelnai
Publicado el ⌚ 5 agosto, 2010
Categoría(s): ✓ Biología • Ecología