¿Ganaría una mujer neandertal al campeón mundial de pulsos?

La cuestión tiene muchos matices y necesita algunos cálculos, pero se puede llegar a una conclusión interesante. Al menos eso es lo que ha hecho el antropólogo australiano Peter McAllister en su libro Manthropology, donde compara diferentes aptitudes físicas de los hombres anatómicamente modernos y los neandertales y asegura que estos últimos nos habrían ganado de paliza. “Los hombres de hoy no solo son más lentos”, asegura McAllister, “sino que son más débiles”. Para uno de sus muchos ejemplos, McAllister ha calculado la fuerza de los brazos de una mujer neandertal (La Ferrassie 2) cuyos restos fueron encontrados en Francia en 1909, y asegura que habría batido al mismísimo Schwarzenegger si le hubiera echado un pulso.

¿Es esto verdad? La cuestión me llamó la atención tras escuchar una conferencia del antropólogo en Fora TV en la que asegura que esta mujer, La Ferrassie 2, habría ganado al campeón mundial de pulsos Alexey Voyevoda en un enfrentamiento. Para comprobarlo me puse en contacto con el propio McAllister quien me detalló los cálculos que ha hecho y que comparto con vosotros para someterlos a vuestro juicio crítico.

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“Básicamente hay tres razones por las que los neandertales tenían una fuerza extraordinaria”, me explica. “Una es que tenían más volumen muscular y masa ósea. La segunda es la manera en que sus músculos estaban conectados en el antebrazo, que les permitía mantener la contracción muscular en un rango de movimiento de la muñeca mucho más amplio que el que nosotros alcanzamos. Y la tercera es que los huesos de sus extremidades eran bastante cortos, lo que significa que estaban adaptados para tareas de fuerza, no de velocidad. Debido a que músculos como el bíceps funcionan como una palanca, cuanto más corto sea, mayor fuerza pueden desplegar”.

Ahora vayamos a conocer a los dos contendientes de este extraño combate. Nuestro Homo sapiens contemporáneo se llama Alexey Voyevoda, mide 1,94 m y pesa alrededor de 120 kg. Su bíceps tiene un perímetro de 55 cm (un 10% más que el de Schwarzenegger en su mejor momento) y su antebrazo mide 48 cm.

Nuestra contendiente femenina se llama La Ferrassie 2 (por la cueva en que se hallaron sus restos y el orden en que fue encontrada), vivió en Europa hace 70.000 años y como todos los neandertales era extremadamente musculosa. Medía 1,53 m y pesaba 80 kg, pero sus bíceps eran mucho más grandes que los de cualquier hombre medio de nuestros días. ¿Por qué enfrentar a Voyevoda con una mujer neandertal y no con un hombre? Para darle un poco de ventaja, explica McAllister, porque con uno de esos tipos peludos habría tenido poco que hacer.

Ahora queda comparar la fuerza de los bíceps. Según McAllister, es difícil pero se puede hacer. Conociendo la fuerza que produce el área de sección transversal del músculo (4,7 kilogramos) necesitamos saber el área del bíceps de cada uno. Para calcular el de Voyevoda tomamos el músculo medio de uno de estos culturistas de élite (23 cm2) lo que multiplicado nos da una fuerza de 108 kilogramos.

Restos de La Ferrassie 2

Siguiendo una regla conocida como ley de Wolff, se puede calcular la talla muscular conociendo las características del hueso y el cálculo arroja una cifra de 13,2 cm2 de bíceps para La Ferrassie 2, un 16% más grande que el del hombre medio actual. Sin embargo, multiplicado por los 4,7 kilos de los que hablábamos antes, la fuerza de la mujer neandertal se quedaría en 62 kilogramos, muy lejos de los 108 del campeón de pulsos.

Aquí es donde McAllister introduce factores de corrección para que le salgan los cálculos (y para vender más libros pensará algún malvado, pero la cuenta es interesante). ¿Y si introducimos el factor entrenamiento? Evidentemente un campeón como Voyevoda entrena a diario, y no vamos a negar este privilegio a nuestra contrincante neandertal. Los estudios actuales indican que las mujeres pueden mejorar hasta un 31% su musculatura con entrenamiento prolongado, lo que podría aumentar la fuerza de La Ferrassie 2 hasta 81 kilogramos.

Reconstrucción del aspecto de La Ferrassie 2 a partir de los huesos encontrados en Francia en 1909

Pero la neandertal tiene dos sorpresas desagradables para nuestro gigantón, explica McAllister. En las competiciones de pulsos es de todos conocido que un antebrazo corto te otorga seria ventaja porque funciona como una palanca. Calculando la desventaja mecánica de ambos, la neandertal desarrollaría casi el mismo empuje que el campeón de pulso con su mano. Y lo que es más importante, el punto de intersección del bíceps estaba mucho mejor amarrado al radio en los neandertales que en nosotros, lo que les hacía inmensamente fuertes en el movimiento de supinación (doblar la muñeca para poner la palma mirando hacia abajo) y pronación (poner la palma hacia abajo) *. Esto, a juicio de McAllister, “convertiría a La Ferrassie 2 en una ‘dominatrix’ imbatible con dos técnicas ganadoras en los campeonatos de pulso: el gancho, en el que la muñeca se dobla para acercarse al interior del brazo del oponente, y el “top roll” en el que la muñeca presiona para vencer la del oponente y doblar sus dedos hacia atrás“.

En estas condiciones, según el antropólogo, la neandertal habría vencido con facilidad al campeón ruso a pesar de su 7% más de fuerza y hasta podría haberle partido el brazo. Por supuesto, Voyevoda podría haberse puesto hecho una furia y protestar. “Pero la perspectiva de que La Ferrassie 1 – un macho adulto con el doble de masa muscular que la neandertal- intentara restituir su honor, probablemente le habría disuadido”, bromea McAllister.

Ya sé que no le van a dar el premio Nobel por estos cálculos, pero han servido para echar un rato entretenido, ¿no?

* Esta entrada es la primera colaboración de Carlos Gámez con Amazings, quien nos ayudará con su talento en la visualización de contenidos.

Antonio Martínez Ron (Madrid, 1976) es periodista y divulgador científico. Trabaja como redactor jefe de Next, la sección de Ciencia de Vozpopuli.com, y es colaborador del programa Órbita Laika (TVE) y de medios como la revista Quo, Yahoo! y Onda Cero. También ha dirigido el documental “El mal del cerebro”, premio Boehringer 2013 al mejor trabajo de periodismo de Medicina. Desde 2003 recoge sus “asombros diarios” en Fogonazos.es. Twitter: @aberron



Por aberron
Publicado el ⌚ 15 noviembre, 2011
Categoría(s): ✓ Biología • Divulgación