La industria alimentaria e instituciones sanitarias establecen relaciones contrarias a los intereses de la salud pública

No me andaré por las ramas porque hay mucha leña que cortar a partir de estas líneas.

Mis information

A modo de preámbulo os diré que a costa de varios compañeros, hoy le toca al pediatra Pepe Serrano Marchuet (@PepePediatre), me siento agradecido por haber hecho un trabajo que de otro modo costaría mucho esfuerzo publicar en eso que se conocemos como los “medios de comunicación”, en realidad medios de cierta comunicación.

El caso es que hay una cuestión que me reconcome por dentro pero que al mismo tiempo nos incumbe a todos. En realidad son dos las cuestiones que me martirizan. Resumiendo, la primera es la impunidad con la que poderosos agentes económicos personalizados en la industria alimentaria ejercen su intensa influencia sobre la política y sobre eso que se llama la  administración sanitaria (en particular la española, ver enlace) y, la segunda, la dificultad que tienen los medios de comunicación para, en virtud de esa oscura influencia, como La Fuerza, revelar la realidad.

El verdadero problema es que, fruto de la reinterpretación de la verdad que hacen determinadas empresas del sector alimentario, se influye para que la ciudadanía termine comulgando de buen grado con los intereses que esa industria defiende. Hay mucho en juego. Nada más y nada menos que la salud de muchos (la nuestra… y también la de nuestros hijos) y la pasta (a cascoporro) de unos pocos.

El meollo de la cuestión, como se puede adivinar ya, no es otro que la relación que mantiene buena parte de la industria de alimentos con ciertas (no pocas) instituciones sanitarias de este país. Me refiero a los logos, avales y colaboraciones que esas instituciones terminan alquilando para dar un falso lustre a cierto sector de la industria alimentaria, y de esta manera, condicionar su adquisición amparada en el buenrrollismo implícito que tiene el hacer una elección alimentaria, y no otra, bajo el peligroso “criterio de autoridad”. En especial cuando este criterio del que sabe está teñido de un apestoso tufillo crematístico y está a la venta.

Que huele mal… dices?

No hay nada nuevo, lo reconozco, y es muy probable que al mismo tiempo ese tipo de vínculos industria alimentaria & instituciones sanitarias también acontezcan más allá de nuestras fronteras. Pero a día de hoy pintan bastos en el panorama nacional. Hasta el punto que la comunidad científica internacional se está empezando a hacer eco de esa especie de casa de lenocinio en la que se ha convertido el asunto patrio. Este es un ejemplo y significativo: la reconocida publicación British Medical Journal ha terminado haciéndose eco de la ignominia alimentaria de este país al decidir ponerla negro sobre blanco en un artículo que ahora os detallo.

BMJ

No me entretengo más; os dejo con la traducción libre, no oficial, que el pediatra Pepe Serrano Marchuet ha hecho en su blog de la mencionada publicación y que a continuación corto-pego para que se valore su contenido. (El texto entre corchetes son aportaciones mías).

“Un informe desvela los vínculos entre los fabricantes de alimentos y las instituciones sanitarias españolas

Traducción no oficial al castellano:

Se han puesto de manifiesto “Relaciones peligrosas entre la industria de la alimentación y las instituciones de salud” en un informe de VSF Global Food Justice, una organización que tiene como objetivo frenar la agroindustria y defender la soberanía alimentaria.

El informe, Confiad en Mí , publicado el 21 de julio, describe los intentos de marcas  como AB Sugar, Danone, Nestlé, Coca-Cola, PepsiCo, Ferrero, Bimbo, Panrico y Nutrexpa [entre otros] en vincular la imagen de productos poco saludables para la salud con lazos a  sociedades médicas, universidades, medios de comunicación y otras organizaciones públicas y privadas.

Su autor, Ferran García, denunció  “la continua y escandalosa  colaboración de los organismos públicos con la industria de la alimentación“, destacando cómo este lobby [grupo de presión] ha promovido o financiado instituciones para difundir la investigación científica en línea con los intereses de la industria y distorsionando los mensajes sobre el efecto del azúcar y los malos hábitos alimenticios.

No hay alimentos buenos o malos, sino estilos de vida saludables o no” es un mensaje común entre estas instituciones. Por ejemplo, el Instituto de Estudios sobre Azúcar y Remolacha (IEDAR) [ver enlace], creado en colaboración con los fabricantes de azúcar, ha recibido subvenciones del gobierno, a la vez que aduce  “insuficiente evidencia” para vincular el consumo de azúcar a la enfermedad cardiovascular, la obesidad o la diabetes.

Artiach (Adam Foods), el fabricante de Dinosaurus -galletas con forma de dinosaurio que contienen un 21% de azúcar  y un 19% de grasa- son patrocinadores de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Los pediatras pueden solicitar muestras gratuitas de las galletas on line (www.dinosauruspediatras.es/), y el envase del producto describe la AEP como una “entidad colaboradora”. La AEP también ha declarado: “No hay alimentos buenos o malos. . . Las galletas, al igual que otras formas de cereales, son buenas herramientas hacia una dieta variada y saludable“.

Chocapic, una marca de cereales para el desayuno de Nestlé con “uno de los peores perfiles nutricionales“, dijo García, también afirma “colaborar” con la AEP, aunque la AEP no ha proporcionado detalles sobre la naturaleza financiera de este acuerdo.  Artiach, Nestlé, Danone, y Coca-Cola España aportan fondos al congreso anual de la AEP.

Coca-Cola España y Aquarius han patrocinado recomendaciones sobre hidratación para las mujeres embarazadas, personas de edad avanzada y la población en general en colaboración respectivamente, con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF).  Todos ellos han aconsejado beber “bebidas que contienen minerales y absorben rápidamente azúcares“.

Coca-Cola ha organizado el Congreso Nacional de Hidratación en asociación con varias universidades, centros de investigación, y sociedades médicas como la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria  (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) [a fin de cuentas llevan desde 1889 hidratando al mundo, ¿no?]. La Declaración de Madrid del comité científico del congreso ha  declarado que “además de agua se recomienda beber líquidos y bebidas de diferentes sabores incluyendo refrescos calóricos y refrescos sin calorías, ya que su consumo es más fácil y más agradable”.

José Polo, vicepresidente de SEMERGEN,  afirmó: “Hemos dado apoyo al congreso pero no hemos aprobado ningún documento“. A cambio, la empresa financia el congreso anual de su sociedad, aclaró.

Salvador Tranche, vicepresidente de SEMFYC, afirmó no recordar cómo la sociedad llegó a participar en el congreso. Dijo que la SEMFYC colaboró ​​en un evento similar en 2008 a raíz de que de que el Ministerio de Sanidad y Consumo pidió el apoyo a las sociedad para la campaña “¡No te deshidrates!” , organizada por la Asociación de Bebidas Refrescantes  a través de su Observatorio de Hidratación y Salud. La campaña promovía refrescos porque “el sabor de las bebidas refrescantes ayuda a la gente a beber la cantidad necesaria“.

La sociedad no recibió remuneración por parte de Coca-Cola o la Asociación de Refrescos por estas actividades y no tenían acuerdo con ellos, dijo Tranche; tampoco fomentó el consumo de bebidas altas en calorías.

El informe Confiad en Mí también ha puesto de relieve que Ángela López de Sá, ex directora de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) –englobada en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, fue previamente directora de asuntos científicos y normativas para Coca-Cola España. En AECOSAN trabajó en la legislación nacional sobre cuestiones alimentarias y representó a España en el desarrollo de la legislación correspondiente de la UE. La agencia cofinancia el Programa THAO contra la obesidad infantil, del que Nestlé es un patrocinador y fundador.

El informe también señaló el patrocinio de cátedras universitarias tales como la Cátedra Danone de Salud Infantil y del Adolescente en la Universidad de Barcelona y del Hospital Sant Joan de Déu de esa misma ciudad, así como su participación en campañas como “Un refresco, tu mejor combustible“-promovida por el Real Automóvil Club de España, la Asociación de Refrescos y la Dirección General de Tráfico, en un intento de persuadir a los conductores cansados de que un refresco aporta “los niveles necesarios de glucosa al cerebro”  para animarlos consumirlo.

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas es uno de los patrocinadores del “Manifiesto para una comunicación responsable sobre alimentación y salud“, desarrollado por la  Asociación Nacional Española de Informadores de la Salud, añade el informe.

El autor, Aser García Rada fue miembro de la Asociación Nacional Española de Informadores de la Salud (ANIS)entre 2008 y 2013. Ha cobrado por dar conferencias en un curso sobre periodismo de salud organizado por ANIS y la Universidad Complutense de Madrid al que había asistido previamente. También trabaja como actor y cobró por un anuncio de 7 Up (PepsiCo) en 2013.

- Me voy al baño a ver publi de alimentos - Lo necesitarás
– Me voy al baño a ver publi de alimentos “científicamente” respaldada
– Lo necesitarás…

Nota final y a modo de recordatorio: la traducción no oficial de este texto publicado en el British Medical Journal la puedes encontrar con todos los enlaces originales aquí; y el texto original aquí.

Queridos lectores, aquí huele que apesta y yo no he sido…  la causa es la mezcla de comida podrida y billetes que se acumula en ciertos despachos… y que luego (solo la comida) nos despachan bien publicitada.

Juan Revenga (@juan_revenga) para NAUKAS con amor.

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16 Comentarios

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Carlos M VicientCarlos M Vicient

Ante todo aclarar que no me paga ninguna industria y que simplemente no me gustan las teorías conspiratorias que no aportan datos claros, o sea que haré unos cálculos comparando un desayuno supuestamente no saludable, por ejemplo 4 galletas dinosaurus + 1 vaso de leche, con otro “supuestamente” mucho más saludable: 2 tostadas con aceite de oliva, una mandarina y un vaso de leche (recomendado en http://comeconsalud.com/alimentacion...infantiles/). Como el vaso de leche es igual en ambos, no lo tendré en cuenta.

Desayuno ¿No saludable?
Dinosaurus 474 kCal grasa 19% (100 g)
1 galleta pesa 10 gramos
una ración son 4 galletas = 40 gramos.
O sea que este desayuno aporta 190 kCal y 7,6 g de grasa.

Desayuno saludable: Tostada con aceite de oliva y azúcar

Pan tostado 262 kcal 4,40 grasa (100 g)
1 rebanada = 20 g
Una ración son dos rebanadas = 40 gramos.
O sea que el pan aporta 105 kCal 1,8 g de grasa

Aceite de oliva 899 kcal 99,9 grasa (100g)
1 cucharada son 14g
1 cucharada por rebanada = cucharadas = 24 gramos
O sea que una ración aporta 216 kCal 24 g de grasa

Azúcar blanco 399 kcal 0 grasa (100g)
una cucharada de café son unos 3 g
1 cucharada por rebanada = 6 g
O sea que una ración aporta 24 kcal 0 g de grasa

Una mandarina 44,7 kCal 0,20 grasa (100g)
una mandarina media pesa 85 gramos
O sea que una ración aporta 38 kcal 0 g de grasa

Sumando el total
El “desayuno saludable” aporta: 383 kcal y 25,8 g de grasa
El “desayuno no saludable” aporta 190 kCal y 7,6 g de grasa.

Obviamente no todo es tan simple. Hay que ver la composición del aceite, el contenido en proteínas, vitaminas y minerales, etc etc. Pero lo que está claro es que asustar es muy fácil.

Irina Casablanca

Carlos, tres pequeños detalles que me gustaría que tuviese en cuenta.
Lo primero es preguntar por qué se supone que el segundo desayuno es saludable. Dentro de un desayuno saludable no debería estar contemplado el consumo de azúcar. En cuanto al pan tostado, supongo que se referirá a las rebanadas que venden ya hechas, por lo que le comento que este pan no es para nada lo saludable que se piensa, por lo que lo mejor es optar por pan integral y tostarlo nosotros mismos (ya nos estamos ahorrando unas cuantas calorías, grasas de mala calidad y azúcares).
Lo segundo es que no importa tanto la cantidad sino la calidad. Lo importante no son las calorías, sino la calidad de la dieta, y la segunda opción es mucho más recomendable (si estuviese bien planificada, eliminando el azúcar y cambiando el tipo de pan) aunque aporte más calorías, ya que tiene fruta y grasa de gran calidad, como es el aceite de oliva.
Y tercero y no por ello menos importante, la fuente que cita no creo que sea muy fiable cuando propone como desayunos saludables leche con cacao (que se supone cacao soluble, es decir, azúcar con pinta de cacao), cereales azucarados, bizcocho o galletas.
Le recomiendo que sea más crítico con las fuentes de información, ya que no podemos fiarnos de todo lo que leemos en internet, en revistas o escuchamos en televisión.
Un saludo

BcepaBcepa

Hola, me parece una simplificación errónea y engañosa. Dejando a un lado que las cantidades de alimentos que has elegido puedan ser más o menos acertadas, teniendo en cuenta que pequeñas variaciones pueden modificar sustancialmente los resultados, comento lo siguiente.
Por un lado, no toda la grasa es mala (de hecho hay grasa necesaria y muy deseable), hay que ver el aporte de grasa saturada, Insaturada, colesterol… Además de ver otros nutrientes como comentas al final.
Segundo, no considero que echarle azúcar a las tostadas sea adecuado para un desayuno saludable.
Por último, se cosidera que el desayuno ha de cubrir de entre el 20 y el 25% del valor energético total (VET). Si consideramos una dieta de 2000 kcal, esto corresponde a 400-500 kcal. De este modo tu primer menú no sería realista y no se pueden comparar simplemente por tener aportes calóricos tan dispares.

BimboBimbo

Amigo, dónde está el azúcar de las galletas ???

Que lo has desglosado en las tostadas y no en las galletas.
Las calorías no son lo más importante. Un filete de salmón tendrá más calorías y una composición lipídica, mineral y de vitaminas muy superior.
A ver su sabemos de qué estamos hablando.

RosanaRosana

Madre de Dios, me van a sangrar los ojos. Y el azúcar de los dinosauros esos, dónde nos lo hemos olvidado? Que el azúcar no es grasa (esa cosa malvada) no implica que sea bueno sustituir grasa por azúcar. Esa grasa del desayuno saludable, proviene de aceite de oliva, que no es una grasa trans como la de la galleta. etc, etc. En fin, respondería con más detalle y de forma más ordenada, pero juro que esta burda simplificación y manipulación han hecho que mis neuronas entren en apoptosis.

Emmanuel GalánEmmanuel Galán

Hola!
Queria hacerte un comentario al respecto de los cálculos que has hecho. He pesado 24 gramos de aceite y es media taza de cafe. Yo dudo que a unas tostadas les pongas ni una tercera parte, así que la gran mayoria de calorias del desayuno saludable se caen por ese lado.
Y tampoco entiendo que pinta ponerle azucar a las tostadas si es un desayuno saludable. Dudo que ningún nutricionista te lo recomiende.

Por otro lado, como apuntas, está la calidad nutricional de las grasas de las galletas respecto al del aceite de oliva. O la calidad nutricional de una mandarina respecto a unas galletas. Yo creo que eso probablemente es lo más importante y no tanto el computo de calorias o gramos de grasa.

Y para mi lo grave es que una asociación médica asocie su nombre con un producto de mercado dandole visibilidad y prestigio. Por que eso muchos padres lo veran y diran “será bueno por que lo dicen los medicos” lo qual es malo no por la galleta en si (por que no creo que haya problema en comer alguna de vez en cuando) si no por lo hábitos de alimentación que inculcas: dale cuatro galletas al niño y a correr. Además hace un segundo daño, la gente que dirá: “mira esos vendidos, no me creo nada que diga la medicina tradicional que están al servicio de las empresas” y que se dejarán guiar por el lado magufo de la nutrición. Y la pérdida de prestigio creo que casí es peor, por que luego vienen los antivacunas y tienen el terreno arado.

Saludos

Claudi MansClaudi Mans

No me parece correcto el tono del artículo. Hablar del “apestoso tufillo” y de “comida podrida” debería dejarse para políticos demagogos y populistas. Habría que rebatir las afirmaciones que se crean inadecuadas con datos científicos.
El problema que, a mi modo de ver se debería denunciar, es que la poca educación sanitaria de parte de la población le hace confundir la afirmación “no hay alimentos buenos y malos”, que creo correcta, con la conclusión “por tanto puedo comer de todo, cuanto quiera y siempre” . La educación sanitaria en nutrición debería hacer comprender que “no hay alimentos buenos y malos, lo que hay son dietas adecuadas o inadecuadas. Se puede comer algo de todo, pero no siempre y en cualquier cantidad”. El aceite de oliva, con sus 9 kcal/g, es de un perfil nutricional nefasto, peor que las galletas dinosaurio y que los Chocapics, y a nadie se le ocurre imaginar que va a diseñar su dieta solo con un cuarto de litro de aceite de oliva al día.

Jorge ZamuzJorge Zamuz

Desde mi punto de vista, el artículo va más en la línea de “informes que defienden una vida saludable” que prácticamente han sido elaborados, directa o indirectamente, por empresas o marcas cuyos productos evitaría seguramente cualquier dieta, prescripción o indicación médica. Entiendo la postura de Carlos M o Claudi Mans, cada uno debería pensar en lo que ingiere. El problema es que la publicidad que generan esos informes es importante y condiciona en gran medida nuestros hábitos. Mi ejemplo es el anuncio que la RACE efectivamente hizo referida a la conducción. Dado que alguna asociación o grupo de bebidas refrescantes participaba de, incluyen su producto como algo bueno. El mismo anuncio lo hace la DGT sin “patrocinador”, y nos dicen que descansamos cada 2 horas…. Al final la elección es nuestra, sí, pero los condicionantes y las opciones, para mi, no llegan a ser del todo “dignos”.

CarlosMCarlosM

@Carlos M (tocayo) y @Claudi

¿Teorías conspiratorias? ¿Demagogia? ¿Que meter miedo es fácil?

Me da que estais cogiendo el rábano por las hojas.

¿Qué es aquí lo sustantivo?

Supongo que nadie negará lo evidente, que la industria alimentaria española (y de muchos otros paises) está creando vínculos con instituciones sanitarias.

¿Con qué fin? ¿Quizás para buscar el consejo de estas instituciones con la idea de hacer sus productos más saludables? ¿De verdad suena paranóico decir que [al menos de momento] ni que coña?

Yo diría que es bastante evidente que lo que buscan es la asociación en nuestra mente, la de los consumidores, de sus marcas y productos con esas instituciones, imbuirse de un aura de salubridad, y ello sin tener que cambiar un pelo la formulación de los productos.

Por parte de la industria me parece una táctica inteligente, pero por parte de las instituciones sanitarias yo diría que están vendiendo la herencia (su prestigio) por un plato de lentejas. Y no digo que sea intencionado, ni por un momento pienso que la industria esté maquinando como corromper el sector sanitario, ni tampoco que éste esté dispuesto a hacer dinero a toda costa, yo diría que es sencillamente otro ejemplo típico de estupidez humana (que como alguien dijo, es mucho más abundante que la maldad).

La estupidez en el presente caso consiste en la incapacidad de las instituciones sanitarias de predecir las consecuencias que puede tener para sus objetivos declarados, es decir la salud de la población, el dejarse utilizar, aunque sólo sea de nombre, por parte de la industria alimentaria.

Y cambiando de tercio. No puedo dejar pasar una anotación sobre vuestra percepción de lo que es o no saludable.

@tocayo

Ya podrías haber elegido otra página para copiar un desayuno infantil pretendidamente saludable, porque un sitio donde recomiendan los cereales azucarados, los zumos, la leche con cacao, las galletas, y las tostadas con azúcar como alimentos habituales para los niños deja bastante que desear (cómo anécdota, me ha parecido muy simpático el anuncio de productos para ahumentar el pecho, no tanto los de dietas “depurativas” o cómo perder barriga “sin esfuerzo”, y preocupantes los de cómo perder 20 kg en 2 semanas y similares).

A ese desayuno quítale el azúcar de las tostadas y mejora bastante, y si especificas que el pan sea integral mejor aún (ese es un desayuno frecuente en mi casa, para niños y para adultos).

@Claudi

“El aceite de oliva, con sus 9 kcal/g, es de un perfil nutricional nefasto, peor que las galletas dinosaurio y que los Chocapics”.

¿Mande? ¿De verdad crees eso?

Perdona pero necesitas actualizarte. El mensaje de “las grasas son lo peor” está en franco declive entre las autoridades y organizaciones sanitarias mundiales, y si no échale un vistazo a las últimas recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón (AHA), de la Asociación Americana de la Diabetes (ADA), a los últimos consensos nutricionales de Noruega, Reino Unido, Francia, Suiza, Alemania, USA, Canada, Mexico, … España, a las recomendaciones de la Escuela de Salud Pública de Harvard (HSPH), a las recomendaciones actualizadas de la mayor parte de las asociaciones nacionales de dietistas y nutricionistas occidentales, a las últimas revisiones de la Iniciativa Cochrane sobre macronutrientes y salud, etc., etc., etc.

De muestra un botón (pista, según la Harvard SPH los aceites vegetales saludables -como el de oliva- están al mismo nivel en la pirámide nutricional que los cereales integrales o las verduras): http://www.hsph.harvard.edu/nutritio...full-story/

Y para terminar, aquí teneis un artículo corto en inglés que debería ser de obligada lectura para todo el que quiera iniciarse en lo que dice la ciencia de la nutrición (la actual, no la de hace 30 años): http://jama.ama-assn.org/cgi/content...etype=HWCIT

Pare el que no hable inglés, mi intento de traducción (con mis disculpas por los posibles errores y/o inexactitudes): http://loquedicelacienciaparadelgaza...85417944842

Y perdón por la parrafada.

;-D

MrArrikitaunMrArrikitaun

Tengo una duda que me gustaría alguien me resolviera… Es la SENC una institución seria? Al ver su web, nombran mucho sus colaboraciones con la cochrane etc etc por lo que así lo parere… Entonces, es cierto que han presentado la “nueva” (lo pongo así porque es sospechosamente parecida a la última, e igual de mala) piramide nutricional para la población española en un curso patrocinado por Coca-cola?
Desde luego estas asociaciones nutricionistas & mécicos con con ciertas empresas y productos pueden llevar lugar a equívocos,y no parecen muy acertadas… Gracias por adelantado! Un saludo

Carlos M VicientCarlos M Vicient

Se está convirtiendo en una preocupante costumbre que cuando la ciencia, o los científicos, afirman alguna cosa que no esté de acuerdo con lo que uno cree, o le gustaría, no se aporten datos para rebatir las afirmaciones de la ciencia sino que la estrategia consista en difamar y poner en duda la honestidad de los científicos SIN APORTAR PRUEBA NINGUNA. Sí, claro, los científicos somos personas como las demás y puede haber científicos corruptos, pero para poder acusar de corrupción deben de haber pruebas y en el caso de temas científicos se está poniendo de moda acusar sin base alguna. ¿Qué soy anti-vacunas y los científicos dicen que las vacunas son buenas? Es que les pagan las multinacionales farmacéuticas. ¿Qué son anti-transgénicos y los científicos dicen que no hay peligro? Es que les paga Monsanto. ¿Qué los científicos dicen que la homeopatía no funciona? Las farmacéuticas de nuevo… y así una lista cada día más larga y siempre con la misma coletilla: “los científicos están pagados por la industria xxxx” (sustitúyanse las xxx por lo que convenga en cada caso). Si esto fuera verdad la mayoría de científicos tendríamos coches de lujo y viviríamos en los mejores barrios de las ciudades y, al menos la gran mayoría de los que yo conozco no lo hacen.

PD. Los números que puse antes son discutibles (incluso pueden ser erróneos), pero son datos concretos sobre los que poder debatir, no burbujas en el aire.

CarlosMCarlosM

@Carlos M Vicent (tocayo)

¿No estás siendo demasiado susceptible?

Para empezar, tu argumento principal es un straw man. El post sobre el que estamos comentando no habla de científicos sino de “instituciones sanitarias”. Que yo sepa las asociaciones médicas, o de nutricionistas, o las ONG centradas en temas de salud, por poner algunos ejemplos, no son “los científicos”.

Y en segundo lugar, ¿podrías indicar cuál es la afirmación o afirmaciones científicas a las que se opone, esas que alineas con la efectividad de las vacunas, la inutilidad de la homeopatía, o la seguridad de los GMO?

Has sido tú quien ha introducido el tema de científicos y bias inducido por las fuentes de financiación, así que recuerda el número creciente de papers en publicaciones científicas de alto impacto que lo documentan (y, muy relacionado, también el bias inducido por la mala costumbre de la publicación selectiva de resultados positivos sobre los negativos). No supersimplifiquemos, en investigación el deseo de hacer dinero fácil de algunos científicos “de a pié” no es la única posible fuente de bias.

Todos tenemos nuestros nuestros prejuicios, y supongo que casi todos estaremos de acuerdo que en ciencia es mejor intentar minimizarlos. El maridaje industria alimentaria-organismos sanitarios va justo en la dirección contraria.

Para finalizar, en cuanto a tus números, el problema es que para tu análisis partes de una premisa que, aunque aceptada durante años, cada día está más claro que no es correcta, a saber, que lo principal para determinar el valor nutricional de un alimento es su composición macronutricional, que ciertos macros (lease grasas) son peores que otros, y que el nivel de procesado de los alimentos no es importante.

Esas 3 premisas están en jaque actualmente. De nuevo te recomiendo leer este editorial en JAMA, resume muy bien este nuevo enfoque que se va imponiendo cada vez: http://jama.ama-assn.org/cgi/content...etype=HWCIT

Un cordial saludo.

Miguel EspinosaMiguel Espinosa

Leo a Mulet tratando de ayudarnos a recuperar la confianza en las instituciones sanitarias, y luego me encuentro que las empresas normalmente asociadas a la mala alimentación se acercan a dichas instituciones para limpiar su imagen.

Es cierto que si dichas marcas vendieran productos netamente nocivos, nunca se les permitiría comercializar. Es por eso que un refresco o unas galletas de vez en cuando no hacen daño, pero veo que están dañando mucho el prestigio y la reputación que tanto necesitan conservar las instituciones de salud para que la gente pueda confiar en ellas.

Carlos M VicientCarlos M Vicient

¿Demasiado susceptible? Bueno…
– Si la comunidad científica hubiera sido más susceptible con el primero que afirmó que las vacunas provocan autismo quizás ahora estarían vivos unos cuantos niños
– Si la comunidad científica hubiera sido más susceptible con el “inventor” del timo de la homeopatía ahora no se vendería en casi todas las farmacias y habrían personas que no hubieran muerto por no tratarse adecuadamente.
– Si la comunidad científica hubiera sido más susceptible con el primero que decidió sin pruebas que las plantas transgénicas son malas porque sí, ahora los agricultores europeos podrían competir, Europa sería más autosuficiente en cuestiones de comida y nos ahorraríamos unas toneladas de pesticidas.
Etc., etc., etc. En fin, solo tienes que mirar la sección “alerta magufo” de naukas.

WilhelmWilhelm

Un sesgo de lo más terrible comentario tras comentario. Se habla de empresas e instituciones, te nuevo hay que repetírtelo pues pareces no ser capaz de leer.

Por otro lado, la literatura científica relacionada con los perjuicio del consumo de bebidas refrescantes hipercalóricas la tienes disponible si de verdad quieres informarte, es por eso que resulta lamentable que e las intente tildar (entre otros tantos productos alimenticios) de saludables, aconsejables en determinadas proporciones o momentos de nuestra vida, etc.

Es por este motivo que resulta ridículo que hables de conspiranoia y de un presunto ataque a la comunidad científica cuando precisamente los avances científicos confirman lo que se critica/ denuncia en este muy buen e interesante artículo.

Saludos y a informarse.

Carlos M VicientCarlos M Vicient

Yo he hablado de galletas y no de bebidas hipercalóricas. Y lo único que afirmo es que muchas veces se ataca a la comunidad científica en su conjunto por datos puntuales que pueden tener razón o pueden ser totalmente falsos (mirate el tema de las plantas transgénicas). Que una empresa coloque el logo de una sociedad científica en su etiqueta no significa que esa sociedad científica esté comprada a las multinacionales, como parece desprenderse. En todo caso, eso habría que demostrarlo con pruebas y no con opiniones.

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