El descubrimiento de las eras glaciales y el efecto invernadero (III)

Dedicamos la entrada anterior al debate histórico en torno a la pertinencia de utilizar el calentamiento producido en un invernadero como analogía para el calentamiento de la atmósfera por gases de efecto invernadero y a los errores conceptuales que este debate ha trasladado hasta nuestros días, muy a pesar de que el meteorólogo sueco Nils Ekholm había publicado en 1901 una explicación somera del mecanismo correcto.

El experimento que retrasaría la ciencia del cambio climático

Actualmente se considera conocimiento estándar al hecho de que el CO2 absorbe radiación en la parte infrarroja del espectro electromagnético. Un experimento que muestra perfectamente esta absorción fue realizado para el programa Earth: The Climate Wars en BBC 2, donde pudimos ver al geólogo escocés y conocido presentador de televisión Iain Stewart mostrándonos la radiación infrarroja de una vela atravesar un tubo de vidrio de 30 cm de longitud con y sin la presencia de CO2.

El experimento no deja de ser curioso, pero es poco significativo desde el punto de vista climatológico. Lo interesante hubiese sido modificar la concentración de CO2 y observar el cambio producido en la absorción infrarroja.

Eso fue precisamente lo que hizo en 1900 Herr J. Koch, asistente de laboratorio de Knut Johan Ångström (1857-1910) —hijo de Anders Jonas Ångström, físico bien conocido por haber puesto el apellido a la unidad de longitud— en un experimento análogo al del vídeo anterior pero con tecnología de hace un siglo. Koch no observó ningún cambio apreciable en la absorción de radiación infrarroja al disminuir la concentración de CO2 hasta un tercio de la cantidad inicial.

knut

Ångström hijo era realmente cuidadoso con las mediciones. Por ejemplo, viajó en 1896 hasta uno de los enclaves más elevados y de cielos más nítidos de Europa —El refugio de Altavista del volcán Teide en la isla de Tenerife a 3252 m de altitud — para medir la absorción de CO2 en condiciones de baja humedad. Valorado desde la siempre injusta perspectiva actual, sin embargo, podía haberle solicitado a Herr Koch la repetición del experimento con longitudes de tubo variable entre unos 10 cm y 1 m, lo que le hubiese permitido probablemente detectar la variación en absorción para diferentes recorridos de CO2. Sin embargo no lo hizo y su resultado —además de la observación realizada un par de años antes de la superposición de las bandas de absorción del vapor de agua, más abundante en la atmósfera, sobre las de CO2— convenció a la comunidad de geólogos que los cálculos de Arrenhius eran inútiles y a finales de la década ya eran considerados obsoletos por la gran mayoría de ellos.

No sólo estaban basando su juicio en un resultado experimental incorrecto. Estaban cometiendo un error conceptual más grave: pensar la atmósfera como una sola capa del vidrio de un invernadero e ignorar las enseñanzas de Nils Ekholm (ver entrada anterior). Desgraciadamente ese error se convirtió en opinión general durante décadas. Por ejemplo, en 1920 el astrónomo norteamericano Charles Greeley Abbot (1872-1973) comentaba al respecto:

Los otros dos absorbentes [vapor de agua y dióxido de carbono] están cada uno confinados, en sus regiones de absorción, a intervalos relativamente estrechos del espectro, pero la banda de absorción de ozono, en unas 10 micras, se produce en una región donde el vapor de agua absorbe apenas nada mientras la banda de absorción de dióxido de carbono, en unas 14 micras, se produce en una región donde el vapor de agua es también fuertemente absorbente. La proporción de dióxido de carbono atmosférico es sensiblemente constante, mientras que el vapor de agua y el ozono son variables. En consecuencia, mientras que el vapor de agua es sin duda el más importante de los tres, probablemente el ozono, aunque mucho menos abundante en la atmósfera y ciertamente no más potente como un absorbente que el dióxido de carbono, sin embargo, tenga derecho a ser considerado como el segundo en importancia en razón de este peculiar estado de cosas.

Usos y abusos del resultado de Ångström

El argumento expuesto parcialmente por Charles Abbot se conoce actualmente como saturación en la absorción atmosférica del infrarrojo. Todavía hoy en día es utilizado como supuesta evidencia contraria a la influencia del aumento de la concentración CO2 en el calentamiento de la atmósfera y suele presentarse con las siguientes dos afirmaciones:

  1. Añadir más CO2 no tiene efecto porque la atmósfera ya no puede absorber más radiación infrarroja.
  2. El efecto del vapor de agua en más importante que el CO2.

Durante la década de 1930 algo empezó a cambiar, tanto desde el punto de vista teórico como experimental. En 1931 un desconocido físico estadounidense —E. O. Hulburt— añadió la convección atmosférica, que domina el transporte de energía en los diez primeros kilómetros de altitud, demostrando que lo relevante para el equilibrio radiativo del planeta sucede en la parte alta de la troposfera donde la concentración de CO2 sí que es determinante. Precisamente, a esas altitudes, el enrarecimiento de la atmósfera provoca que el espectro de absorción del CO2 se aparezca como líneas individuales, tal y como fue mostrado por mediciones de laboratorio en 1932, por lo que las bandas no se solapan y quedan “huecos” en el espectro que permiten el paso de la radiación. En otras palabras, ni siquiera hay saturación.

Una sencilla explicación moderna del mismo efecto podemos verla en el siguiente vídeo, parte del MOOC Denial101x de la Universidad de Queensland

El debate se cerró definitivamente en 1956 con las aportaciones del físico canadiense Gilbert Norman Plass (1920-2004) Durante el curso académico anterior, disfrutaba de un año sabático en la Universidad Estatal de Michigan donde dispuso de un ordenador mainframe que aprovechó para empezar a hacer cálculos detallados del transporte radiativo en la atmósfera. Sin acabar el análisis aceptó trabajar en guiado infrarrojo de misiles para una empresa aeronáutica en el sur de California, aunque continuó trabajando por la noche en el problema del transporte radiativo. Plass era perfectamente consciente de las objeciones anteriores, a las que respondía de manera brillanate en un artículo de divulgación de 1956:

Una objeción más se ha puesto a la teoría de dióxido de carbono: la atmósfera es completamente opaca en el centro de la banda de dióxido de carbono y por lo tanto no se produce cambio en la absorción a medida que la cantidad de dióxido de carbono varía. Esto es del todo cierto para un intervalo espectral aproximadamente de un micrómetro de ancho en cada lado de la banda central de dióxido de carbono. Sin embargo, el argumento deja de lado los cientos de líneas espectrales de dióxido de carbono que se encuentran fuera de este intervalo de absorción completa. El cambio en la absorción para una variación dada en la cantidad de dióxido de carbono es mayor para un intervalo espectral que es sólo parcialmente opaco; la variación de temperatura en la superficie de la Tierra está determinada por el cambio en la absorción de tales intervalos.

Respecto a la segunda objeción añadía:

El hecho de que el vapor de agua absorbe en cierta medida en el mismo intervalo espectral que el dióxido de carbono es la base para la objeción habitual a la teoría de dióxido de carbono. De acuerdo con este argumento la absorción del vapor de agua es tan grande que no habría prácticamente ningún cambio en la radiación saliente si cambiase la concentración de dióxido de carbono. Sin embargo, esta conclusión se basó en primeras aproximaciones al problema enormemente complejo del cálculo del flujo de infrarrojos en la atmósfera. Cálculos recientes y más precisos que consideran la estructura detallada de los espectros de estos dos gases, muestran que son relativamente independientes entre sí en su influencia sobre la absorción de infrarrojos. Hay dos razones principales para este resultado: (1) no existe una correlación entre las frecuencias de las líneas espectrales de dióxido de carbono y vapor de agua, por lo que muy pocas veces se produce superposición debido a posiciones casi coincidentes de las líneas espectrales; (2) la concentración fraccional de vapor de agua cae muy rápidamente con la altura, mientras que el dióxido de carbono se distribuye casi de manera uniforme. A causa de este último hecho, incluso si la absorción de vapor de agua fuese mayor que la de dióxido de carbono en un cierto intervalo espectral en la superficie de la Tierra, a tan sólo una pequeña distancia por encima del suelo la absorción de dióxido de carbono sería considerablemente mayor que el de el vapor de agua.

El nacimiento del cambio climático antropogénico

Gilbert Plass, investigando a finales de los cuarenta la absorción infrarroja del CO2 en la atmósfera, se interesó en el asunto del origen de las eras glaciales en una revisión bibliográfica. Plass intercambió impresiones con el ingeniero británico Guy Stewart Callendar (1898-1964) que, aunque miembro de la Royal Meteorological Society y la British Glaciological Society, era considerado en la comunidad climatológica poco menos que un aficionado. Así que nadie tomó suficientemente en serio su artículo de 1938 donde rescataba (y mejoraba) la teoría de Arrhenius del CO2 como disparador de las eras glaciales, además de atribuir un calentamiento de 0,5ºC al CO2 industrial emitido desde principios de siglo hasta la fecha. Y sin embargo, fue tomado mucho más en serio cuando demostró que la absorción de calor del CO2 en la atmósfera era más importante de los que se creía hasta entonces, de tal manera que a partir de los cincuenta el aumento de temperatura debido al CO2 antropogénico fue conocido como efecto Callendar.

callendar-plass

Aunque el artículo de Arrhenius de 1896 suela citarse como pionero en la ciencia del cambio climático antropogénico, lo cierto es que aquél trabajo sólo tenía como objetivo la explicación de las eras glaciales. No fue hasta 1903 que Arrhenius publicaría un libro de texto sobre “física cósmica” donde mencionaba por primera vez las consecuencias de las emisiones industriales de CO2. En 1906 saldría a la venta en sueco y en alemán una versión reducida y actualizada que fue traducida al inglés en 1908 con el título Worlds in the making, la misma obra donde popularizaba la hipótesis de la panspermia.

El ex-profesor y colega de Arrhenius Arvid Högbom fue el primero en estimar que la contribución industrial a la concentración atmosférica de CO2 era del mismo orden de magnitud que la de los procesos geoquímicos. Arrhenius estimaba en Worlds in the making que el consumo anual de carbón de la época se elevaba a unos 900 millones de toneladas, lo que significaban tan solo una contribución de 1/700 del CO2 ya presente en la atmósfera. Estimó además que una fracción tan alta como ⅚ de las emisiones eran absorbidas por los océanos, por lo que pasarían siglos antes de que fuesen relevantes. Arrhenius continuaba:

“El ácido carbónico en el aire tiene que aumentar a un ritmo constante siempre que el consumo de carbón, petróleo, etc., se mantenga en su cifra actual, y a un ritmo aún más rápido si dicho consumo sigue aumentando como lo hace ahora “.

[Por esa razón era poco probable] que temamos en las próximas eras geológicas la visita de un nuevo período de hielo que aleje a nuestros países templados de los climas más cálidos de África.”

Con los beneficios que eso aportaría en el futuro, según el propio Arrhenius:

Debido a la influencia del creciente porcentaje de ácido carbónico en la atmósfera, podremos disfrutar de periodos con más ecuánimes y mejores climas, especialmente en lo que se refiere a las regiones más frías de la tierra, periodos en los que la tierra produzca cosechas mucho más abundantes que en la actualidad, para el beneficio de la rápida propagación de la humanidad.

Dadas las gélidas temperaturas de la región en la que vivían estos hombres de ciencia, no hace falta decir que veían la posibilidad de una elevación de la temperatura como una bendición de Thor. Incluso Walther Nernst llegó a fantasear con maneras de aumentar las emisiones para hacer del gélido norte de Europa un lugar de clima más apacible.

Y no podía faltar de nuevo el gran pionero Nils Ekholm, que en su artículo de 1901 —previamente publicado en sueco en 1899— ya mencionaba el control del clima mediante la producción y “consumo” de CO2 que, según su criterio, podría contrarrestar el deterioro del clima nórdico a medida que nos fuésemos adentrando en la próxima Edad de Hielo predicha por James Croll.

Esa visión optimista del futuro cambiaría a medida que entrábamos en la segunda mitad del siglo. En un artículo de 1939, Callendar advertía que la humanidad está llevando a cabo un gran experimento con la interferencia en el ciclo del carbono y que la convertía irremediablemente en un agente del cambio climático. Afirmaba, correctamente, que los años del periodo 1934-38 fueron los más cálidos en los registros de los últimos 180 años y Callendar termina el artículo relacionando el aumento de temperatura registrado desde principios de siglo (0.5ºC) con las emisiones industriales de CO2.

El propio Gilbert Plass estimaba en otro artículo de 1956 doblar la concentración de CO2 en la atmósfera supondría un aumento de la temperatura de 3,6ºC y advertía de que se trataba de un serio problema para las generaciones venideras

“Si a finales de siglo, las mediciones muestran que el contenido de dióxido de carbono de la atmósfera se ha elevado apreciablemente y al mismo tiempo lo ha hecho la temperatura a lo largo del mundo, se establecerá definitivamente que el dióxido de carbono es un factor importante en las causas del cambio climático”

El problema del cambio climático fue introduciéndose poco a poco en la agenda pública de la década de los cincuenta. Prueba de ello es un artículo de 1956 en la revista Time donde entrevistaban al oceanógrafo Roger Revelle sobre los efectos de la elevación de 2 ó 3 grados de la temperatura. Revelle, junto a su colega Hans Suess, escribiría un artículo al año siguiente que se convertiría en un clásico del efecto de las actividades humanas sobre el clima. En dicho artículo afirmaban que

En unos pocos siglos, estamos devolviendo a la atmósfera y los océanos el carbono orgánico concentrado y almacenado en las rocas sedimentarias durante cientos de millones de años. Este experimento, si se documenta adecuadamente, puede proporcionarnos una profunda comprensión de los procesos que determinan la meteorología y el clima.

La “mala nueva” llegaría un año más tarde, en 1958, a una audiencia más amplia a través de un documental educativo dirigido por el mismísimo Frank Capra.

Sería el joven químico Charles David Keeling (1928-2005) quien finalmente llevaría a cabo medidas en alguna de las atmósferas más puras del planeta —la Antártida y Mauna Loa— demostrando en 1960 que el aumento del dióxido de carbono desde 1958, cuando habían empezado las mediciones, se alineaba perfectamente con las emisiones antropogénicas de CO2.

Revelle-Suess-Keeling

Cerramos de esta manera el círculo de una historia de más de un siglo en la que grandes hombres de ciencia desarrollaron sus estudios multidisciplinares guiados por la búsqueda del origen de las eras glaciales, encontrando en el camino que uno de los agentes relevantes del cambio climático era el CO2 de nuestras emisiones industriales que evitarán muy probablemente la llegada de la próxima Edad de Hielo…. Aunque, quizás, a un precio demasiado elevado.

Referencias

Archer, D. & Pierrehumbert, R., 2010 The Warming Papers: The Scientific Foundation for the Climate Change Forecast

Fleming, J. R., 1998 Historical Perspectives on Climate Change. Oxford University Press

Fleming, J. R., 2008 Climate Change and Anthropogenic Greenhouse Warming: A Selection of Key Articles, 1824-1995, with Interpretive Essays

Gilbert N. Plass, James Rodger Fleming, Gavin Schmidt 2010. Carbon Dioxide and the Climate. American Scientist

Is the CO2 effect saturated? Skeptical Science

Jokimäk, A. 2010 When carbon dioxide didn’t affect climate. Observations of anthropogenic global warming

Science of Doom: Evaluating and Explaining Climate Science. CO2 and its effect on climate.

Weart, Spencer R., 2003-2015. The Discovery of Global Warming. American Institute of Physics.

Weart, Spencer R & Pierrehumbert, R., 2007 A Saturated Gassy Argument. RealClimate


37 Comentarios

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GuillermoGuillermo

Estupenda serie de artículos.
Un comentario al párrafo final”…que evitarán muy probablemente la llegada de la próxima Edad de Hielo….” En un artículo de Investigación y Ciencia de hace unos años (si tienes mucho interés lo busco) calculaba que aun emitiendo todo el CO2 almacenado en forma de combustibles fósiles a la atmósfera la próxima glaciación es inevitable . Naturalmente estamos hablando de milenios.

Ecos del futuro

Es un asunto interesante, Guillermo. Mi afirmación está realizada en base a un artículo de 2005 de David Ascher A movable trigger: Fossil fuel CO2 and the onset of the next glaciation que concluye que básicamente emitiendo 3 veces la cantidad que hemos emitido hasta la fecha evitaría una edad de hielo al menos en los próximos 130 mil años. Ciertamente me he aventurado con el nivel de emisiones actual. Hay muchas dudas sobre la escala de tiempo y el nivel de CO2 mínimo para evitar salir del interglacial actual, pero un artículo interesante que revisa el debate [ Determining the natural length of the current interglacial ] apunta a que es ciertamente improbable que ese nivel esté por encima de 280 ppm cuando ya hemos alcanzado las 400 ppm, por lo que he utilizado la palabra “probablemente” para curarme en salud :)

RawandiRawandi

Bendito sea el CO2 antropogénico si nos libra de entrar en una Edad de Hielo, pues esta última constituye una de las amenazas más horribles que quepa imaginar.

De todas formas, quizá no estemos emitiendo suficiente CO2 para evitar la llegada de un periodo glacial, ya que en los últimos 18 años no ha habido prácticamente calentamiento: este periodo constituye la célebre Pausa que trae de cabeza al IPCC.

Ecos del futuro

“Bendito sea el CO2 antropogénico si nos libra de entrar en una Edad de Hielo, pues esta última constituye una de las amenazas más horribles que quepa imaginar.”

Pero tendrías varios milenios para adaptarte. Con el cambio climático al ritmo actual sólo tendrás unas décadas, una diferencia crucial.

“ya que en los últimos 18 años no ha habido prácticamente calentamiento: este periodo constituye la célebre Pausa que trae de cabeza al IPCC.”

No, no ha existido la pausa por varias razones. La primera, porque los últimos 18 años no representan un periodo suficientemente significativo desde el punto de vista climatológico para sacar conclusiones. La segunda razón (relacionada con la primera) es que ni siquiera puedes demostrar que haya existido pausa cuando haces el análisis estadístico de tendencias de la temperatura superficial sin elegir arbitrariamente dicho periodo climatológicamente poco significativo. La tercera razón es porque lo que importa no es tanto la temperatura superficial como el balance energético del planeta en todo el sistema climático, que incluye no sólo la atmósfera, sino los océanos y el hielo. Por último, porque la gente está viendo en las noticias o sufriendo en propias carnes el aumento de la cantidad de fenómenos meteorológicos extremos y cómo año tras año se van rompiendo los records en los registros históricos además del cambio de patrones climáticos típicos de muchas regiones del planeta.

RawandiRawandi

“no ha existido la pausa por varias razones. La primera, porque los últimos 18 años no representan un periodo suficientemente significativo”

¿Dices que la pausa “no ha existido” porque sus “18 años” de duración te parecen poca cosa para resultar significativos? Me temo que te falla la lógica. Si la pausa tiene duración, entonces necesariamente ha existido, independientemente de si resulta más o menos significativa.

“ni siquiera puedes demostrar que haya existido pausa cuando haces el análisis estadístico de tendencias de la temperatura superficial sin elegir arbitrariamente dicho periodo climatológicamente poco significativo.”

Quien elige cuándo empezó y cuándo acabará la Pausa no somos las personas: la que decide es exclusivamente la naturaleza impersonal.

“La tercera razón es porque lo que importa no es tanto la temperatura superficial como el balance energético del planeta en todo el sistema climático, que incluye no sólo la atmósfera, sino los océanos y el hielo.”

Eso tampoco contradice la existencia de la Pausa.

“año tras año se van rompiendo los records en los registros históricos”

Dado que los registros históricos empiezan justo al final de la Pequeña Edad de Hielo, me parece muy buena noticia la llegada de esos récords de calor, porque indican que nos estamos alejando de temperaturas frías indeseables, causantes de hambrunas y malas cosechas. Las frías temperaturas preindustriales no fueron en absoluto paradisíacas. Alejarnos de ellas nos conviene mucho.

Ecos del futuro

“¿Dices que la pausa “no ha existido” porque sus “18 años” de duración te parecen poca cosa para resultar significativos? Me temo que te falla la lógica. Si la pausa tiene duración, entonces necesariamente ha existido, independientemente de si resulta más o menos significativa.”

Rawandi, no lo entiendes. Si tienes un conjunto de datos que son la suma de ruido a corto plazo y una tendencia a largo plazo, siempre podrás elegir (sí, no hay nada impersonal en los datos elegidos a conveniencia) periodos arbitrarios donde “aparentemente” no exista esa tendencia o incluso ésta sea la contraria. Lo explicaba en otra entrada de Naukas utilizando la famosa escalera. En los comentarios más abajo Faraday ponía una analogía magnífica, para entenderlo.

RawandiRawandi

“Si tienes un conjunto de datos que son la suma de ruido a corto plazo y una tendencia a largo plazo, siempre podrás elegir (sí, no hay nada impersonal en los datos elegidos a conveniencia) periodos arbitrarios donde “aparentemente” no exista esa tendencia o incluso ésta sea la contraria.”

Pero los datos en sí (incluida la Pausa) no son arbitrarios sino que los decreta impersonalmente la Naturaleza. Por tanto, son reales. Por tanto, la Pausa es real.

FaradayFaraday

En buena lógica no se debería usar como premisa lo que se supone es la conclusión de un argumento, la existencia de una pausa.

La postura que presenta es claramente errática, tan pronto hay pausa como se alegra del calentamiento. ¿En qué quedamos?

Pero hay que distinguir entre posibilidad lógica, física y tecnológica:
La lógica no impide afirmar que dando un salto una vaca puede orbitar la luna, sin embargo es una imposibilidad física. Finalmente, es posible tecnológicamente enviarla dentro de un cohete.

Hablamos de análisis de regresión y series temporales, discriminar tendencia de variabilidad circunstancial. Las “pausas” son un invento que manipula groseramente los datos, me parece muy probable que suspenderían al alumno que hiciera tales interpretaciones.

http://www.skepticalscience.com/graphics.php?g=47

Durante los años 40 a 70 del siglo pasado aprox. las emisiones de compuestos de azufre, con un efecto neto negativo sobre el calentamiento global, contribuyeron a disimularlo. Pero eso no quiere decir que se detuviera, estaba oculto tras la variabilidad de otros factores. Luego a finales los 90′ El Niño, La Niña, etc… Pero en otras circunstancias los factores variables pueden aumentar los datos registrados.

Es posible que en los próximos 30000 años la órbita de la Tierra sea menos excéntrica que en las últimas glaciaciones, es decir, no es completamente seguro que vayamos hacia una nueva Edad del Hielo dentro de miles de años.

No es consenso científico por lo que atraerá* a quienes les gusta situarse en los márgenes.

*Mmm… realmente pienso que esta vez no. A los negacionistas les queda más redonda la propaganda de que el calentamiento es bueno para no helarse.

Me parece cínico y cruel alegrarse del calentamiento y hablar de ¡supuestas! calamidades evitadas por el calentamiento como hambrunas cuando se está resintiendo la producción de alimentos por las sequías y Africa va a ser críticamente afectada. En el 2020 se calculó un 50% menos, sólo espero que sea un error.

http://www.climatechange-foodsecurit...6c982b1.png

RawandiRawandi

“En buena lógica no se debería usar como premisa lo que se supone es la conclusión de un argumento, la existencia de una pausa.”

Faraday, si te fijas, ‘Ecos’ admite la existencia de la pausa (al reconocer que dura 18 años ya) pero también la niega. Yo simplemente trataba de aclararle que está violando la lógica elemental: La Pausa no puede existir y no existir al mismo tiempo.

“La postura que presenta es claramente errática, tan pronto hay pausa como se alegra del calentamiento. ¿En qué quedamos?”

Ambas cosas no son en absoluto contradictorias: reconozco la existencia de la Pausa y me alegro del calentamiento ocurrido desde la Miniglaciación hasta dicha Pausa.

“Las “pausas” son un invento que manipula groseramente los datos,”

Falso. Las pausas son datos determinados impersonalmente por la naturaleza y que nadie puede manipular porque quedan representados en el gráfico, a la vista de todo el mundo por los siglos de los siglos. Únicamente un ciego desinformado puede negar la existencia de pausas en los gráficos sobre la temperatura superficial.

“Africa va a ser críticamente afectada”

Al revés. África se reseca durante las eras glaciales y reverdece en los periodos interglaciales. Por ejemplo, Bermúdez de Castro explica en su libro ‘Exploradores’ (2012) que en los últimos millones de años el desierto del Sahara se ha expandido justamente en los periodos fríos, hasta el punto de constituir una barrera que impedía a los homininos salir de África durante esas épocas.

FaradayFaraday

Lo que te indicó EdF es que los científicos climáticos usan períodos de 30 años como base porque durante ese tiempo la variabilidad a corto plazo, alzas y bajas debidas a otros factores que inciden en el clima, se promedian estadísticamente, como el ruido blanco, vamos.

Vale, genial, has sacado del sombrero un calentamiento y una pausa ad hoc ahora bien … dónde están los modelos que se ajustan a ello y lo explican hacia el pasado y qué escenarios proyectan. Y los que no hemos mencionado desde el retroceso de glaciares, calentamiento del ártico, anomálias record en los últimos años, cambios biológicos, etc… ¿Piensas que es suficiente con negar algo y ya está?¿Cómo explicas esos fenómenos? ¿Qué pronostica tu modelo?

La temperatura superficial, es sólo una parte del sistema, no se ha incrementado tanto como se esperaba porque el calor ha ido hacia el océano que también forma parte del sistemá climático, especialmente a 700-2000m de profundidad, al ritmo de la energía de varias bombas de Hiroshima por segundo. El motivo quizás los alisios. También La Niña ha influido junto a las emisiones de las centrales chinas de carbón y un ciclo solar en su momento bajo. Son factores cíclicos que en otro momento aumentarán la temp.

¿Mandé? Suponiendo que sea correcto, ¿qué tiene que ver con el tema actual? También el Mediterráneo fue un desierto pero yo usaría un barco. Las predicciones de los negacionistas han fracasado. Otra vez ¿Dónde están los datos y modelos que justifican tales alegres afirmaciones y explican los fenómenos ocurridos y qué proyectan para el futuro?

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RawandiRawandi

“La temperatura superficial, es sólo una parte del sistema, no se ha incrementado tanto como se esperaba porque el calor ha ido hacia el océano”

Vale, esa puede ser la causa de la Pausa. ¿Admites entonces que la Pausa existe? Antes de responder, piensa que un fenómeno inexistente no necesita explicación: Sólo los fenómenos reales requieren ser explicados.

“Son factores cíclicos que en otro momento aumentarán la temp.”

Sin duda. Pero quizá olvidas que ese argumento, precisamente por tratar de ciclos, debes aplicarlo también hacia el pasado: Por ejemplo, buena parte del calentamiento observado durante la segunda mitad del siglo XX lo habrían causado esos “factores cíclicos” en lugar del CO2.

“Suponiendo que sea correcto, ¿qué tiene que ver con el tema actual?”

Hombre, los datos paleoclimáticos son muy relevantes precisamente porque la climatología aún está en mantillas: aún no existen modelos climatológicos fiables. Y lo que revelan los datos paleoclimáticos es que la Tierra se aridifica en los periodos glaciales y reverdece en los periodos cálidos (por ejemplo, el Sahara se cubre de lagos) .

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JsJs

Si quieres te respondo lo mismo que te respondí a esta misma gráfica hace N meses en la entrada de Manuel Toharia, tú me vuelves a decir lo mismo y así, seguimos dando vueltas a lo mismo. Con la diferencia de que hoy (enero de 2016) ya tenemos los datos de 2015 y Ed Hawkins ya ha hecho una gráfica nueva que los incluye, con lo que tu pausa es aún más esmirriada que lo que es aquí. Puedo pensar que no pegas los datos nuevos por desconocimiento o por manipulación, ahí lo dejo. Tú sabras. Con todo, supongo que ni tú ni yo queremos perder el tiempo en un hilo que a estas alturas ya no lee nadie. Aunque eso sí, pursto que no tienes objecciones a caluficar al IPCC de alarmista, espero sinceramente que no te parezca mal que yo me dirija a tí como negacionista. Atentamente

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RawandiRawandi

“ya tenemos los datos de 2015 y Ed Hawkins ya ha hecho una gráfica nueva que los incluye, con lo que tu pausa es aún más esmirriada que lo que es aquí.”

Al menos tú reconoces que la Pausa existe. Algo es algo. De todas formas, es absurdo que tildes de “esmirriada” a una pausa que ha durado más de tres lustros.

“Puedo pensar que no pegas los datos nuevos por desconocimiento o por manipulación, ahí lo dejo.”

Simplemente pegué el primer gráfico que encontré en la red. Los datos nuevos, por lo que yo sé, no pueden cambiar el pasado (la existencia de la Pausa), con lo cual no hay posibilidad alguna de manipulación.

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jsjs

Si de mi texto coliges que yo te he reconocido la existencia de la pausa es que yo no sé escribir o que tú no sabes leer, de lo que deduzco que no vamos a ninguna parte. Pero, para los futuros visitantes, una forma original de representación gráfica de tu “pausa”, la duración entre máximos sucesivos de temperatura. [IRONIA] Apoya COMPLETAMENTE tus teorías[FIN DE LA IRONIA].

http://moyhu.blogspot.com.es/2016/01...-years.html

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RawandiRawandi

Una cosa no puede ser “esmirriada” a menos que dicha cosa exista, y tú has afirmado que la Pausa es “esmirriada”… a pesar de sus más de tres lustros de duración y a pesar de que ella solita ya ha refutado a casi todos los modelos predictivos del IPCC,

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Ecos del futuro

Creo que los lectores pueden terminar aburridos de este hilo, así que vamos a jugar a un juego. Se llama, en lugar de buscar a Wally, buscar la pausa en todas y cada una de las series de datos de temperaturas, incluida la de los escépticos de Berkeley. El script permite calcular las tendencias entre cualesquiera dos fechas. Un, dos, tres… Todos a jugar :)

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Ecos del futuro

Si consideras un lado la bibliografía académica (incluida las histórica que cito en estas entradas) y el otro lado a ese conocido blogger negacionista al que enlazas, hombre del tiempo en la tele que no fue capaz ni de licenciarse en la universidad, entiendo que estés perdido. Normalmente, cuando uno está perdido, lo mejor es preguntar a alguien que conozca el tema o consultar algún libro de texto. Y si uno domina algo más el asunto, leer directamente las publicaciones académicas. Todo lo demás es una pérdida de tiempo.

agubernagubern

Y la pregunta concreta sería acerca del “global warming hiatus”. Si lo entiendo bien el CO2 ha seguido subiendo pero no así la temperatura global del planeta. ¿Es esto cierto? ¿Como lo explican los distintos modelos?
Gracias de antemano.

Ecos del futuro

Contestaba en un comentario a Rawandi más arriba.

Francis publicó también un post http://francis.naukas.com/2014/08/23...-climatico/ sobre el papel del océano en el “presunto” hiato donde en los comentarios matizo que intentar explicar el comportamiento de las temperaturas globales atmosféricas a tan corto plazo es interesante y pertinente, pero no deja de ser más un tema de variabilidad interna del sistema climático (por ejemplo El Niño y la Niña, o ENSO si prefieres) que del comportamiento del forzamiento radiativo debido al CO2 que sigue su curso.

En cristiano, los modelos pueden diferir en los detalles de lo que ocurre con las temperaturas a corto plazo, pero no necesariamente en las tendencias en periodos más significativos. De hecho, ha sido demostrado por activa y por pasiva que los datos de temperatura son compatibles con la tendencia a largo plazo. Es como si descubres que un hijo de 4 años no ha aumentado de altura en la última semana e interpretaras eso como que no está creciendo.

Una cosa que me sorprende (es una forma de hablar, en realidad no lo hace) es que los negacionistas se fijen en las imprecisiones de los modelos en las temperaturas atmosféricas pero jamás en la predicción de los feedbacks más complejos como la disminución del hielo del Ártico que, a partir de 2007, se observó que iba mucho más rápido de lo previsto. Y eso no es nada bueno, lo que demuestra que la incertidumbre en los modelos puede (y debería ser) otro factor más para preocuparse por la evolución del cambio climático, cuya evidencia por cierto no procede solamente de los modelos.

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FaradayFaraday

La analogía que uso para entender la falsedad de la idea de una pausa o hiato en el calentamiento global es imaginar una reunión de personas que charlan normalmente con sus altibajos cíclicos en el volumen según el tema* y entonces viene el sobrino –brón y pone a todo volumen el Bolero de Ravel…
Dado que la obra comienza a escaso volumen, inicialmente pasará desapercibida hasta que progresivamente al subir en intensidad no puede ser ignorada. (Para entonces ya se largó el bromista).

Es decir, el calentamiento global inicialmente se confunde con la variabilidad del sistema para luego ser progresivamente evidente a medida que se agrava.

Gracias por su esfuerzo divulgador.
Saludos.

*Variabilidad interna del sistema, volcanes y emisiones de azufre por ej. serían como el fútbol o política y elevarían el volumen hasta llegar al descenso en cotilleos y confidencias.

Ecos del futuro

Muy buena analogía Faraday. El Bolero sería la señal del calentamiento a largo plazo y las conversaciones el ruido provocado por las variabilidad interna. El aumento paulatino de temperatura es una señal muy débil (del orden de una décima de grado anual) mientras que el ruido de la variabilidad interna es al menos unas 10 veces mayor.

Txema M.Txema M.

¡Qué debate tan pobre después de tres artículos tan interesantes! No me sorprende que Rawandi o cualquiera que piense como él se agarre al tema de la existencia de una pausa en el incremento de temperaturas superficiales acompañada de un incremento de CO2. Me sorprende las vueltas que le dais a las respuestas.
Mi corazón no deja de hacer pausas. Respiro con interrupciones, sobre todo cuando bebo agua. Las pausas temporales son parte de cualquier tipo de proceso dinámico, desde la emisión de radiación solar hasta la fotosíntesis.
La clave del asunto es determinar si esa pausa es significativa o no, es decir, si pone en entredicho el modelo de calentamiento global. Invito al señor Rawandi al experimento mental de echar en una cazuela hielos y alcohol. Tápelo y espere. Cuando los hielos estén medio derretidos, meta un termómetro y ponga la cazuela al fuego. ¿Qué pasará con las temperaturas?
Le garantizo que mientras el fuego permanezca encendido iremos observando los contínuos efectos del calentamiento.
Le garantizo también que habrá tres pausas: mientras el hielo funde, mientras el alcohol se evapora y cuando el agua hierva y se evapore. Para después de ese momento me faltan datos. Si su termómetro es de plástico, muy probablemente haya una brusqueda subida de temperatura cuando se incendie.
Pues de eso se trata con el tema del CO2. Mientras se siga incrementando iremos observando los contínuos efectos del calentamiento global. Limitarlo a la serie de temperaturas es limitarse la comprensión.
Pero bueno, qué le voy a decir a usted, señor Rawandi, que reconoce la bondad del calentamiento para unas cosas y niega su existencia para otras. Pues que en vez de hacer el experimento mental lo haga de verdad, a ver si su señora le pone las pilas.

Gonzalo Calvo PérezGonzalo Calvo Pérez

Mucha retahíla de palabrería y de nombres, pero no veo el experimento ni los resultados empíricos que demuestren que un paso de 0,035 a 0,04% genere calentamiento medible alguno. Más bien se aprecia un intento de meter ruido con apelación al falaz criterio de autoridad.

PedroPedro

Lo gracioso es que no ha habido ninguna pausa. ¡Mirad los datos de la NOAA o la NASA! !

Gonzalo Calvo PérezGonzalo Calvo Pérez

Esos datos están falseados, igual que los del CRU (Climate Research Unit). Busca escándalo NASA, además de Climategate…

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