Jamás deberías usar cerveza en vez de paracetamol para calmar el dolor

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La noticia, tal y como suele suceder siempre en estos casos, ha inundado las redes sociales. Eso sí, ni uno solo de los medios que se han hecho eco de la misma ha tenido lo que hay que tener para hacer un análisis ajustado del asunto y ha preferido optar por el titular sensacionalista, distorsionado y, más aun, falaz:

Y así un lamentable largo etcétera al que se suma para mayor asombro si cabe una web de supuestos contenidos médicos.

En todos los casos, los subtítulos de estas noticias hacían mención a los hallazgos obtenidos en un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Greenwich. Por supuesto ni uno solo de esos medios enlaza al estudio en cuestión, para que llegado el caso, el lector interesado pueda, si quiere, contrastar el alcance en la fuente original de los datos. Lo que nos lleva a un primer consejo cuando leamos este tipo de titulares tan buenrollistas que a todo el mundo le entra ganas de compartirlo de forma compulsiva por las redes sociales.

El consejo: “Como poner un enlace a la fuente es tan fácil de hacer, y la motivación para no hacerlo tan dudosa, lo primero que se debería hacer es no confiar en todos aquellos medios que evitan mencionar las fuentes” (este sabio razonamiento es, en realidad, de Ben Goldacre y lo puedes encontrar en su libro Mala Ciencia).

Encontrar el estudio es fácil… solo si quieres

En la mayor parte de los casos basta con entresacar algunas de las palabras clave contenidas en cualquier artículo periodístico incendiario y ponerlas en un buscador científico, por ejemplo en PubMed. En este caso basta poner en ingles alcohol, analgesic, Thomson, Greenwich (es decir, el elemento objeto de estudio, el alcohol; la variable, la analgesia; el autor principal y la famosa universidad) y obtenemos este bonito resultado: Analgesic Effects of Alcohol: A Systematic Review and Meta-Analysis of Controlled Experimental Studies in Healthy Participants, es decir el resumen del trabajo.

A veces cae la breva y a partir de este resultado se puede obtener un acceso libre al artículo al completo. Se trata de contrastar la metodología, la financiación, las limitaciones y aportaciones que dicen los autores tiene su artículo, sus conclusiones al completo, etcétera. Pero en esta ocasión no ha sido el caso. No obstante, contamos ya con el título entero y podemos por tanto iniciar otra búsqueda, a lo bruto, para ver si en algún sitio se ha colgado el trabajo en toda su extensión. De esta forma, y usando el título entrecomillado en Google encontramos el estudio enterito, libre, en este enlace (¡tachán!). Lo cierto es que aparte de este camino hay otras vías, más o menos “alternativas” para llegar a un artículo científico completo, pero para los intereses de este post, y como breve muestra para algunas personas licenciadas o graduadas en periodismo (recordemos “ciencias de la información”) vamos a dejarlo aquí.

Con un buen trago el dolor de cabeza hace ffssshh y desaparece
Con un buen trago el dolor de cabeza hace ffssshh y desaparece

Leer el artículo

No hace falta profundizar demasiado, ya con el resumen es suficiente, para darse cuenta de la intención de los autores con este trabajo: poner de relieve los peligros subyacentes en las prácticas que siguen algunos pacientes a la hora de afrontar su dolor a través de la ingesta de bebidas alcohólicas. Es decir, en ningún momento se trata de ponerlas en valor para ensalzarlas por encima de los tratamientos analgésicos al uso. Más al contrario. Sabiendo de su efecto analgésico advertir del callejón sin salida al que les puede llevar. O aun peor: poner encima de la mesa los riesgos que se asumen al tratar de paliar el dolor con alcohol, y que son peores que la dolorosa situación en la que se encuentran. Así y para que nos quede claro, la ingesta de bebidas alcohólicas para buscar la analgesia supone algo así como saltar de la sartén a las brasas. Eso es lo que transmite el artículo y no otra cosa.

Entre las cuestiones más curiosas que podemos encontrar en este asunto es que en ningún apartado del artículo original encontramos las palabras que han cautivado nuestra atención: cerveza y paracetamol. No están. Por ningún lado. Lo cual nos lleva, ya no a intuir… si no a saber con certeza que todos estos titulares periodísticos son una auténtica y vergonzosa patraña en pos del sensacionalismo.

Entrando en materia

Sin lugar a dudas el artículo encontró que diversos estudios reportan la capacidad analgésica de las bebidas alcohólicas. Nada nuevo bajo el sol, no hay mas que ver las películas del lejano oeste y contrastar que cuando había que sacar una bala de dentro a alguien, el kit de anestesia consistía en uno (o mejor varios) lingotazos de whisky y un palito para morder. El mismo o similar sistema (cambiando whisky por ron) que cuando en las películas de piratas había que amputar a alguien una pierna o un brazo maltrecho e irrecuperable.

Como digo nada que no sepamos, en el estudio se habla de las bebidas alcohólicas, así, en general sin mención alguna a ni a la cerveza ni a ninguna otra bebida. En palabras del propio autor se puede leer que:

Estos hallazgos sugieren que el alcohol es un eficaz analgésico que induce una reducción clínicamente relevante en los test de dolor, esto podría explicar su uso indebido en aquellas personas con un dolor crónico a pesar de las posibles consecuencias sobre la salud a largo plazo”.

Para saber cuánto alcohol habría que tomar para obtener un efecto analgésico significativo, el estudio aclara que esas cantidades implicarían superar en todos los casos cualquier cantidad límite considerada de “bajo riesgo”, más en especial si nos ceñimos a la definición que de este tipo de consumo hace la OMS. Además, se indica con poco género de dudas que la respuesta analgésica fruto del consumo de alcohol podría a buen seguro implicar la ingesta de cantidades cada vez mayores de alcohol dado el efecto de habituación típico del consumo de bebidas alcohólicas.

Para que me entiendas: que las cantidades ya altas que hoy podría tomar alguien para tratar de atajar su dolor crónico serán a buen seguro aun mayores mañana para obtener el mismo efecto analgésico. En palabras de los autores:

Estas observaciones apoyan la idea de que la búsqueda de la analgesia a través de las bebidas alcohólicas podría promover la dependencia del alcohol en personas con dolor persistente, y ayudaría a explicar la relación que se ha observado entre aquellas personas que padecen dolor crónico y su consumo de alcohol”.

Hay quien gusta hacer de la cerveza un uso preventivo 

Entonces, ¿de dónde ha salido lo de la cerveza y el paracetamol?

El 29 de abril de 2017 (con anterioridad a todos los titulares patrios), el periódico británico Independent publicó un artículo sobre el tema incluyendo una entrevista al autor principal del estudio. El artículo tituló por vez primera hasta donde alcanza un servidor a averiguar: “Two pints of beers better for pain relief tan paracetamol, study says” (Según un estudio, dos pintas de cerveza alivian el dolor mejor que el paracetamol).

En la entrevista (que no en el artículo) el autor principal comentó que “los efectos analgésicos del alcohol son superiores a los del paracetamol [voilà] y pueden equipararse al que tienen los opioides como la codeína”, con el fin, supongo de dar a entender en términos legos el potencial analgésico de las bebidas alcohólicas. Ya tenemos el paracetamol.

A continuación, el mismo autor mencionaba que los afectos analgésicos comienzan cuando la alcoholemia (cantidad de alcohol en sangre) alcanza el 0,08% (por cierto, una cantidad bastante por encima del nivel general legal de alcoholemia para conducir). Así pues, lo de las cervezas parece ser cosecha propia de los periodistas británicos que con una absurda y generalista extrapolación llegaron a interpretar que esa tasa de alcoholemia se alcanza con dos pintas. Y así se llega a obtener todos los ingredientes cocidictos y salseados, periodísticamente hablando, para preparar la receta milagrosa: el titular sensacionalista y descontextualizado.

Titular que luego fue replicado por diversos tabloides británicos y por buena parte de los de todo el mundo incluidos, claro está, los españoles que tenían la noticia perfecta en su punto de cocción exacto para sus intereses, y que sin mayores miramientos se dedicaron a fusilar y replicar como loros (lo que todo el mundo espera de un medio de comunicación, claro).

De veras que algunos profesionales del estamento periodístico deberían hacérselo mirar. Y los directores de estos medios también. Qué razón tenía aquel cuando decía que hay más tontos que botellines. Tontos e irresponsables, añadiría yo… una pésima combinación.

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Si estás interesado en obtener mayor información sobre este caso u otros parecidos, te sugiero leer:

  • Un editorial del autor principal del estudio, Trevor Thomson, en formato blog, enlace.
  • Algunas páginas extranjeras que se han hecho eco del disparate, enlace, enlace.
  • La única página que he encontrado en este país que ha ofrecido una visión racional del asunto, enlace.
  • Otro ejemplo bastante similar a este (con el vino como protagonista) de cómo desvirtuar una investigación con absurdos titulares periodísticos, enlace.

15 Comentarios

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YeilYeil

Supongo que la confusión viene de que en el tabloide sajón lo que ponía era dos pintas (es decir, más de un litro) y los españoles lo interpretaron como dos cañas.

OscarOscar

El daño ya està hecho. Una noticia falsa tergiversada y vendida como una solución milagrosa para gente sin formación. Imposible de desmontar y encima con los calculos equivalentes mal hechos.
Y luego claro haz esfuerzo de desmontarlo como las pseudociencias…

guardiolajavi

El alcohol en sangre será 0,8% ¿no? Me parece muy bajo el 0.08, además creo que en España está en 0,5 g/l en sangre. Por cierto se da en masa/Volumen.
Interensantísimo artículo. Yo lo vi varias veces por las RRSS y sin mirar se olía la chorrada.

Juan Revenga

Gracias Javi. Los datos que aportas son ciertos, el límite de la tasa general de alcoholemia en España es 0,5 g/L (http://www.puigcerda.cat/policialoca...pirados.pdf).
En cuanto a la cifra que se cita en el artículo (0,08%) y que se menciona en el abstract (sigue el enlace) hace referencia al contenido medio de alcohol en sangre que con ese valor supone una ligera elevación del umbral de dolor (el equivalente a 3 o 4 raciones estandar de bebidas alcohólicas). Un saludo!

kelmkelm

Según la dgt:
http://www.dgt.es/PEVI/documentos/ca...alcohol.pdf

El límite de nivel de alcoholemia en sangre es 0.5 (página 10)
Por otro lado, con dos pintas de cerveza (en Reino Unido algo mas de 1 litro ) se alcanzarían (página 12, tres tércios) una tasa de alcoholemia entre 0.64 y 0.83 para hombres entre 70 y 90 kg, y de 1.02 a 143 en mujeres entre 50 y 70 kg.

Sin que sirva para promocionar el consumo de alcohol y con todo el respeto del mundo, creo que tanto los periodistas (que solo dicen 2 cervezas: ¿caña? ¿tercio? ¿mini?) como tu artículo necesitan ciertos retoques.

MarianMarian

Estando totalmente de acuerdo con lo expuesto en esta entrada, me parece que es conveniente no olvidar la situación por la que atraviesa el periodismo en España (y el periodismo científico en concreto), dado que es el entorno geográfico en el que yo me muevo habitualmente.

La situación, en el mejor de los casos, es para hacer llorar: medios que cierran, miles de puestos de trabajo perdidos durante la crisis (los primeros, o casi, en caer, los periodistas científicos), los medios que sobreviven eliminan la sección dedicada a la ciencia y la sustituyen por vaya usted a saber…

Como consecuencia, muchas (¿?) de las noticias sobre ciencia (o supuestamente científicas) las firman periodistas sin una adecuada formación / especialización en ciencia que además están sobrecargados de trabajo porque las plantillas de los medios se han reducido drásticamente.

En este caldo de cultivo ¿Qué es lo que se puede esperar?…

Para terminar, no quiero olvidar la existencia de agencias de noticias especializadas en ciencia que sí realizan un digno ejercicio de la profesión de informador científico.

Una bióloga.

RicardMRicardM

El problema es el copy/paste generalizado por personas sin formación ni criterio (por las razones que expones).
Además están las redes sociales. Humberto Eco dijo que las estupideces que se decían antes en un bar se quedaban en el bar, pero actualmente las mismas estupideces se suben a Internet y pueden convertirse en dogmas.
Estoy cada vez más convencido de que las redes sociales, más que facilitadoras de la comunicación, se están convirtiendo en elementos de estupidización.

YeilYeil

Si hiciese falta el carnet de comunicador seguramente Naukas no existiría, pese a ofrecer contenidos infinitamente mejores que los de la prensa.

RicardMRicardM

Yeil , precisamente esta “confusión” es general, y no sólo en medios periodísticos. Estoy cansado de ver publicaciones (en ocasiones presuntamente serias) hablar de cervezas, como unidad de consumo, sin definir ni el volumen ni la graduación. Equiparando, o bien pintas con cañas (como bien dices), o bien estilos ligeros (como wheat, menos de 5% ABV) con cervezas ALE fuertes (de más de 8% ABV). Ni que decir tiene que una pinta de ALE puede tener cinco veces (o más) el alcohol de una caña de wheat. Tomarse una caña cada dos o tres días no creo que perjudique a nadie. Dos pintas diarias es alcoholismo.
Yo soy homebrewer. Me encanta la cerveza artesana (sobre todo la que hago yo mismo). Pero es por puro espíritu lúdico. Paradójicamente, empleo mucho tiempo en explicar a mis amigos que los beneficios atribuídos a la cerveza distan mucho de haber sido demostrados más haya de toda duda razonable.

YeilYeil

Buenas compañero homebrewer, yo también le doy a la cerveza artesanal, justo el domingo puse a fermentar un clon de Tripel Karmeliet y está carbonatando un monstruo que hice con toneladas de Mosaic y Citra sólo en última adición.

Sí, es un problema generalizado lo de decir, una cerveza, dos cafés, un estadio de fútbol… al final más que informar se desinforma.

DalferisDalferis

En lugar de desincentivar el consumo de alcohol, se dedican a lo contrario, y encima con un titular falso.

JuanJuan

Hace años viví en Irlanda y allí decían que la cerveza era buena en “pequeñas” dosis, que las embarazadas debían beber una pinta al día, es bueno para el feto.

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