En el interior de una nanofactoría

Por Gouki, el 13 julio, 2010. Categoría(s): Tecnología
Publicidad

Una nanofactoría es un equipo de un tamaño indeterminado, en el interior de la cual se puede potencialmente construir cualquier objeto con precisión atómica.

Al proceso de fabricación, en el que el producto es creado con precisión atómica, es denominado nanotecnología molecular o fabricación molecular.

La clave de esta capacidad esta en el ensamblador molecular, o más correctamente el fabricador molecular, un equivalente de un brazo robótico, pero de tan solo unas decenas de nanómetros de tamaño y de unos pocos millones de átomos.

Un ensamblador cogería moléculas o átomos, y guiado por un ordenador, los colocaría con precisión allí donde fuera necesario, construyendo bloques de materia de diferentes formas. Éstas, a modo de piezas de lego, serían colocadas igualmente según instrucciones del ordenador para construir el objeto requerido.

Imagen: Lizard Studios
Cada ensamblador podría realizar esta operación de colocar átomos con precisión a una velocidad de un millón de átomos/s. Pero por supuesto la tarea de fabricación no sería llevado por uno solo, sino por billones de ellos, trabajando en paralelo, en una línea de montaje convergente.

La nanofactoría igual que una impresora contaría con unos cartuchos que contendrían las materias primas necesarias, y una fuente de energía eléctrica.

Como todo lo que nos rodea esta compuesto de átomos, el saber como están organizados formando un objeto en concreto, permitiría poder fabricarlo con una nanofactoría si tienes esa información. Esto permitiría llevar el concepto de descarga de software a la materia. Podrías bajarte un archivo de algo que quieres, y en unas horas tu nanofactoría lo tendría listo. La peor pesadilla de la SGAE.

Dentro de los productos que podrías fabricarte con una nanofactoría, estaría otra nanofactoría. Siguiendo un crecimiento exponencial, a semejanza de la historia del tablero de ajedrez y los granos de arroz, en unos días cada hogar podría tener una.

Y lo mejor es que el precio de los productos seria ridículo, solo el de la energía eléctrica y la materia prima consumida. Costando lo mismo independiente de lo que la mandes construir, un ordenador, un rover marciano, un fusil, un panel solar, un billón de nanobots diseñados para destruir bacterias y células cancerosas en tu cuerpo, y en algunas incluso comida…

Algo así podría ser posible en 30 años. Pero podríamos tener versiones primitivas en mucho menos.

Transformaran el mundo tal como lo conocemos radicalmente.  Las consecuencias positivas tanto de la nanofactorías como de sus productos podrían ser:

Colonización humana del espacio fácil y barata, eliminación de todas las enfermedades, reversión del envejecimiento y longevidad indefinida, eliminación de la pobreza en el mundo, solucionar el problema de los recursos y de la contaminación, recuperar los niveles de CO2 atmosféricos preindustriales en un par de décadas, reanimación de los pacientes crionizados, terraformación de Marte en menos de un siglo, computadoras muy superiores a las actuales…

Y las malas:

Carrera de armas nanotecnológicas con destrucción de la humanidad, colapso económico, acceso fácil a terroristas a armas muy peligrosas con capacidad de matar millones de personas.

El siguiente vídeo es un ejemplo de nanofactoría que utiliza nanotecnología molecular limitada, usando solo átomos de carbono e hidrógeno (y trazas de otros elementos) para fabricar productos de diamantoide (material semejante al diamante, compuesto de una red de átomos de carbono unidos por enlaces covalentes).



Por Gouki, publicado el 13 julio, 2010
Categoría(s): Tecnología

 

Publicidad