Salvar la vida con un trasplante de bacterias

Imagen: Eric Erbe | Wikimedia Commons

“En el año 2008, el doctor Khoruts, un gastroenterólogo de la Universidad de Minnesota, atendió a una paciente afectada por una infección intestinal causada por Clostridium difficile”. Tal y como cuenta The New York Times, “la mujer vivía acosada por una diarrea constante que la había obligado a ir en silla de ruedas y a llevar pañales. El doctor Khoruts la trató con un combinado de antibióticos, pero nada podía frenar a las bacterias. Su paciente se estaba consumiendo, perdió 27 kilos en el curso de ocho meses. “Ella estaba menguando evacuación tras evacuación y probablemente habría muerto”, asegura el médico.

Así pues, prosigue el artículo, “el doctor Khoruts decidió que su paciente necesitaba un trasplante. Pero no le insertó en su cuerpo un trozo de los intestinos de alguien, ni del estómago, ni ningún otro órgano. Lo que le dio el doctor para curarle fueron unas cuantas bacterias de su marido”.

“El doctor Khoruts mezcló una muestra de las deposiciones de su marido en una solución salina y las colocó en el colon de la paciente. En su informe en el Journal of Clinical Gastroenterology del mes pasado, el Dr. Khoruts y sus colegas aseguran que la diarrea de la paciente desapareció en un día. Su infección por Clostridium difficile se curó tan bien que no ha vuelto a aparecer”.

El proceso que se describe en este artículo es conocido como trasplante fecal o de bacterias. Khoruts y sus colegas la han llevado a cabo quince veces y ha tenido resultados efectivos en trece de ellos, pero no es una operación demasiado frecuente. El fundamento está en la sustitución paulatina de unas bacterias por otras, y los científicos están estudiando el mecanismo a nivel genético. Se usa para combatir los efectos de esta infección, que provoca colitis ulcerosa seudomembranosa, y el tratamiento consiste en la administración de pequeñas dosis de heces de algún familiar a través de vía nasogástrica y enemas.

El artículo del NYT, How Microbes Defend and Define Us, es un interesantísimo relato de cómo la vida microbiana en el interior de nuestro organismo influye en nuestra salud. Estos microorganismos superan en número por 10 a 1 a las células de nuestro cuerpo y la forma en que determinan nuestra salud todavía guarda muchos misterios.

Seguir leyendo en: How Microbes Defend and Define Us (The New York Times)

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