Los camellos de los Reyes Magos tienen aire acondicionado de serie

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Cercanas ya las fechas navideñas, dirijamos nuestra mirada al animal que tiene un papel protagonista en las mismas y veamos las abracadabrantes adaptaciones que le hacen el auténtico rey de los espacios desérticos de Asia y África.

Cuenta el evangelio según San Mateo –el único que menciona a los Reyes- que pocos días después del nacimiento de Jesús, unos magos fueron a visitarle para rendirle homenaje y entregarle valiosos presentes: oro, incienso y mirra. El texto bíblico no especifica de dónde venían los Magos ni de qué monturas se valieron para su viaje. Sin embargo; la tradición ha unido de manera indeleble a los Reyes con los camellos (Camelus bactrianus) o dromedarios (Camelus dromedarius), ya que con ambas especies de camélidos se les representa en belenes y cabalgatas.

A la izquierda dromedario (una joroba) presente en Oriente Medio, África y Australia. A la derecha camello bactriano asiático (dos jorobas) presente en Asia Central
A la izquierda dromedario (una joroba) presente en Oriente Medio, África y Australia. A la derecha camello bactriano asiático (dos jorobas) presente en Asia Central

Aunque el evangelio no da muchos detalles, muchos estudiosos de los textos sagrados ven una clara referencia a este evento en el libro de Isaías (60.6) en el que el profeta anuncia los regalos que harían al Mesías y da más datos de la procedencia y animales de que sirvieron los Magos. El texto reza así:

“Multitud de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efa; vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová”

Sabá es un territorio árabe que se encuentra en lo que hoy conocemos como Yemen y de hecho es en la península arábiga donde crecen los árboles de los que se extraen el incienso y la mirra, además de ser una zona conocida en aquella lejana época por sus ricas minas de oro.

Aquí sí hay una mención explícita a los camellos (probablemente dromedarios en aquella zona) así que asumamos este pasaje bíblico como cierto y que los Magos de Oriente montaron en estos animales para llegar a Belén.

Qué tienen de especial estos ungulados que los hizo ser seleccionados por los Reyes como su medio de transporte para llevar regalos a los niños de todo el mundo.

Sin duda, no tuvo un papel menor el hecho de que ningún otro animal está tan adaptado a las altas temperaturas, largas jornadas, acarrear grandes pesos y alimentarse de manera más que ascética que los camellos y son capaces de hacerlo porque presentan algunas características fisiológicas que les hacen únicos. Veámoslas:

La joroba:

Lo más llamativo de este animal son sus jorobas. La giba del dromedario no es otra cosa que un cúmulo de grasa. La mayoría de los animales engorda –engordamos- acumulando grasa bajo la piel de manera más o menos homogénea por todo el cuerpo. Sin embargo; este reparto adiposo sería inconveniente para los camellos puesto que la grasa es un aislante muy eficaz y tenerla repartida por todo la superficie corporal les impediría perder calor por la piel en el tórrido desierto. Así que los dromedarios acumulan grasa en la joroba y no en el resto del cuerpo, de este modo conservan reservas para épocas de escasez sin que el sebo les impida perder calor cuando el sol aprieta.

No son los únicos rumiantes que presentan esta adaptación, también tienen este tipo de reservorios grasos localizados otros animales que habitan zonas cálidas como los cebúes (en la nuca) y algunas ovejas (en la cola).

A la izquierda, toro de raza Brahman, véase el depósito adiposo en su nuca. A la derecha, ovejas de raza Awassi, obsérvese el depósito graso en la zona caudal. El sebo localizado sirve de reserva, sin impedir al animal perder calor corporal.
A la izquierda, toro de raza Brahman, véase el depósito adiposo en su nuca. A la derecha, ovejas de raza Awassi, obsérvese el depósito graso en la zona caudal. El sebo localizado sirve de reserva, sin impedir al animal perder calor corporal.

Y es que las jorobas les permiten pasar largas temporadas sin probar bocado, así que Melchor, Gaspar y Baltasar los necesitan para sus travesías por el desierto, donde no es raro quedarse sin comida por algunos días. Además, estos animales pueden recorrer hasta 50 Km diarios llevando sobre sus chepas hasta 250 Kg de peso lo que resulta muy útil para acarrear los regalos que esperan con ilusión los niños –y mayores- de todo el mundo. Son capaces de andar 160 Km sin comer ni beber, ahora bien, cuando tienen agua a su disposición pueden llegar a beber más de 130 litros en 10 minutos.

Riñones:

Cuando no pueden encontrar agua, los dromedarios tienen mecanismos únicos para ahorrar el líquido elemento.

En primer lugar, sus riñones tienen una zona medular mucho más ancha que la región cortical. En el camello la médula es 4 veces más grande que el córtex (en las personas este ratio es de 2,5:1 aproximadamente). Este es un dato relevante porque cuanto mayor sea el porcentaje de médula en un riñón, mayor capacidad para concentrar la orina tendrá ese animal.

La función del riñón es eliminar metabolitos tóxicos, regular los iones y agua que se encuentren en exceso en la sangre. Cuando se da el caso contrario, déficit de agua, el riñón eliminará la mínima imprescindible. En el caso del camello, este ahorro de agua es asombroso, muy superior al del resto de animales domésticos y sólo superado entre los mamíferos por el jird gordo (Psammomys obessus)

A la izda esquema de un riñón humano, la médula ocupa 2/3 de la superficie. A la derecha corte longitudinal de riñón de un camello en el que el 80% de la superficie está ocupada por la médula.
A la izda esquema de un riñón humano, la médula ocupa 2/3 de la superficie. A la derecha corte longitudinal de riñón de un camello en el que el 80% de la superficie está ocupada por la médula.

La estructura básica del riñón es la nefrona. Muchas substancias filtradas por la nefrona son útiles, por ello son reabsorbidas y no se eliminan con la orina. Una parte de la nefrona que tiene un papel crítico en la reabsorción de agua es la llamada asa de Henle. Cuando el animal tiene poca agua y debe economizarla, en esta región de la nefrona el agua eliminada es devuelta al torrente sanguíneo. Cuanto más larga sea el asa de Henle, mayor la capacidad del animal para reabsorber agua y concentrar la orina. Como puede verse en el dibujo siguiente, hay dos tipos de nefronas: unas que penetran en la médula (nefronas yuxtamedulares) y otras que se sitúan prácticamente en su totalidad en la corteza (nefronas corticales).

Pues bien, el camello tiene un asa de Henle muy larga y como esta estructura se sitúa en la médula renal hace que la médula del riñón del camello sea mucho más grande que la humana.

A la izquierda los dos tipos de nefrona. El dromedario tiene nefronas yuxtamedulares con un asa de Henle muy desarrollada. A la derecha reabsorción de agua en el túbulo descendente del asa de Henle señalado por la flecha roja.
A la izquierda los dos tipos de nefrona. El dromedario tiene nefronas yuxtamedulares con un asa de Henle muy desarrollada. A la derecha reabsorción de agua en el túbulo descendente del asa de Henle señalado por la flecha roja.

Así pues, mientras las personas podemos concentrar la orina hasta los 1.400 mOsmol/L, camellos y dromedarios pueden alcanzar los 2.800 mOsmol/L: el doble, y mientras nosotros tenemos un ratio de concentración orina/plasma de 4,5, los camellos lo tienen de 8.

También son capaces de reducir la cantidad de agua en heces desde un 84% hasta el 38% contribuyendo al ahorro hídrico.

Los glóbulos rojos:

Pero es que no terminan aquí las adaptaciones evolutivas de estos asombrosos rumiantes. Un camello puede llegar a perder hasta un 27% del agua corporal (nosotros con una pérdida del 12% no lo contamos) pero es que incluso con ese nivel de deshidratación mantienen el mismo nivel de flujo y viscosidad sanguínea.

Que esto sea así se debe en gran parte a las características de sus glóbulos rojos que, a diferencia de las del resto de mamíferos, presentan una forma oval que aumenta el ratio superficie/volumen permitiendo que el animal tenga menos % de eritrocitos (28% del total de la sangre, mientras que en humanos ocupan el 45%). La forma elíptica les permite fluir y penetrar en los más recónditos capilares incluso en situaciones de alta deshidratación.

Imagen microscópica de eritrocitos de camello. Presentan forma elíptica mientras que los de la mayoría de mamíferos son circulares. Como en el resto de mamíferos, son anucleados y bicóncavos
Imagen microscópica de eritrocitos de camello. Presentan forma elíptica mientras que los de la mayoría de mamíferos son circulares. Como en el resto de mamíferos, son anucleados y bicóncavos

Estos glóbulos rojos tienen menos agua que los de otras especies (la mitad que los de las personas) con lo que los cambios osmóticos les afectan menos. De hecho, cuando un animal está fuertemente deshidratado y bebe abundante agua en poco tiempo, la cantidad de agua en el plasma aumenta rápidamente y los glóbulos rojos, no pudiendo adaptarse a ese cambio rápidamente estallan al absorber más agua de la que les cabe. Este fenómeno se conoce como intoxicación por agua y se ha descrito en personas y multitud de animales. No sufre el camello este fenómeno. Un dromedario que pese 500 Kg y que esté en deshidratación muy marcada puede beberse en pocos minutos hasta 140 L de agua y quedarse tan campante.

Respiración y sistema circulatorio: Aire acondicionado de serie:

Un mecanismo fisiológico por el que perdemos agua es la respiración. El aire que espiramos tiene una alta cantidad de vapor de agua. Los camellos; sin embargo, son capaces de evitar un 70% de esta pérdida con un curioso sistema de refrigeración nasal.

Los camellos tienen una nariz larga –que por cierto pueden cerrar totalmente con unos pliegues cutáneos para que no se les llenen de arena.

A la izquierda: fosa nasal abierta, a la derecha: fosa nasal cerrada mediante pliegues cutáneos
A la izquierda: fosa nasal abierta, a la derecha: fosa nasal cerrada mediante pliegues cutáneos

Ese narigón contiene una mucosa muy plegada sobre sí misma, como las distintas capas de una cebolla. Esos pliegues hacen que la mucosa tenga una superficie muy amplia. Cuando el dromedario inspira, el agua que recubre el tejido nasal se evapora, esto hace que la mucosa baje su temperatura. Al salir el aire espirado, cargado de humedad, contactará con la mucosa que está reseca y es muy higroscópica, lo que hace que el vapor se condense y no se pierda.

Lo interesante de este proceso –por si ya no teníamos bastantes aspectos curiosos- es que la mucosa nasal se refrigera con la condensación de agua, lo que hace que las venas situadas inmediatamente por debajo transporten sangre a una temperatura inferior a la del resto del sistema circulatorio. Estas venas desembocan en el seno cavernoso, una estructura circulatoria en forma de ovillo que a su vez se entrelaza con la rete mirabille, una red de pequeñas arterias que son una bifurcación de la arteria carotídea que lleva sangre al cerebro. Los vasos venosos –fríos- contactan superficialmente con los vasos arteriales –calientes- y con esta disposición anatómica, la sangre que alcanza el cerebro lo hace a una temperatura hasta 3ºC inferior a la del resto del cuerpo.

Mecanismo de refrigeración cerebral del camello.
Mecanismo de refrigeración cerebral del camello.

El dromedario es capaz de ajustar su temperatura corporal y bajarla hasta los 34º C durante la noche y aumentarla hasta los 41ºC durante el día, pero permitiendo que el cerebro mantenga su temperatura constante. Un perfecto sistema de aire acondicionado cerebral.

Aunque nos pueda parecer un animal exótico, para muchas personas en países africanos y asiáticos, el camello es una presencia habitual. Según datos de la FAO, hoy hay en el planeta casi 28 millones de camellos y dromedarios domésticos, un incremento del 10% en los últimos 10 años.

Y es que no hay que olvidar que, desde su domesticación hace 5.000 años el camello aporta tejido, carne, leche, fuerza motora e incluso ocio –en forma de carreras- a las poblaciones con las que habita. También se le utiliza en unidades militares -España tuvo unidades militares que montaban a camello en las antiguas colonias africanas.

Tracción, uno de los múltiples usos del dromedario
Tracción, uno de los múltiples usos del dromedario

Si bien estamos hablando de animales domésticos, hay un curioso caso en el que el dromedario ha pasado a asilvestrarse nuevamente. Se trata de lo acaecido en Australia donde hay hoy una población salvaje de dromedarios de unos 200.000 individuos. La razón estriba en que a inicios del SXX, un buen número de estos animales fue llevado allí con el fin de prestar su fuerza de carga en la construcción del telégrafo. Con la llegada de los medios mecánicos fueron substituidos y el papel de estos animales dejó de ser relevante y se les soltó a “buscarse la vida”, y los datos indican que han tenido éxito, ya que han proliferado y se han convertido en un problema medioambiental bastante serio.

Aprovecho para desearles unas Felices Fiestas y un venturoso 2018 que comience con muchos regalos de los Reyes Magos.

Este artículo nos lo envía Juan Pascual (podéis seguirlo en twitter @JuanPascual4 o linkedn). Me licencié en veterinaria hace unos cuantos años en Zaragoza y he desarrollado mi vida profesional en el mundo de la sanidad animal, de ahí mi interés en divulgar lo que los animales aportan a nuestro mundo actual. Soy un apasionado de la ciencia. Creo que es fundamental transmitir el conocimiento científico de una manera sencilla para que los jóvenes se enganchen pronto y para que la sociedad conozca más y mejor lo mucho que la ciencia aporta a nuestro bienestar. Viajar es otra de mis pasiones junto con la literatura, que no deja de ser otro modo de viajar.

Puedes leer todos sus artículos en Naukas en este enlace.

Bibliografía:

  1. Abdalla MA, Abdalla O. Morphometric observations on the kidney of the camel, Camelus dromedarius.Journal of Anatomy. 1979;129(Pt 1):45-50
  2. Ingram, D. L. Man and Animals in hot environments. 1975 Springer-Verlag. New York
  3. Selbach Blogionik The Camel – a living air conditioner. 05. May. 2016
  4. SCHMIDT-NIELSEN B. Water balance of the camel. Am J Physiol.1956 Apr;185(1):185-94.
  5. O. Elkhawad, N. S. Al-Zaid, M. N. Bou-Resli. Facial vessels of desert camel (Camelus dromedarius): role in brain cooling. American Journal of Physiology – Regulatory, Integrative and Comparative Physiology Mar 1990, 258 (3) R602-R607
  6. M Njoroge, E & M Maribei, J & Mbugua, P.N. & Njiro, Stephen. (2000). Water intoxication in cattle. Journal of the South African Veterinary Association. 70. 177-9.
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  8. San Diego Zoo website http://animals.sandiegozoo.org/animals/camel
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  10. Camel cavalry. Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Camel_cavalry
  11. Arabian (dromedary) camel. National geographic.
  12. O’Hora, C.; History of camels in Australia. Calamunnda camel farm. 1994
  13. Rico, A.; La uniformidad española en África del Norte. Revista ejército. Nº 865, Abril 2013. Pág. 105

Otras fuentes on-line:

https://www.khanacademy.org/test-prep/mcat/organ-systems/the-renal-system/a/renal-physiology-counter-current-multiplication

https://www.ksl.com/?nid=1012&sid=20657666

https://www.shmoop.com/animal-digestion/kidney.html

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