Una reseña de “Prometheus” a tres bandas

El próximo 3 de agosto se estrena en España la esperada película de Ridley Scott “Prometheus”. Los amigos de Fox tuvieron la gentileza de invitar a varios de nosotros al pre-estreno y hemos decidido publicar una reseña a tres bandas para que veáis la diversidad de opiniones. Cuando se estrene, o si alguien ya la ha visto, estaría bien compartirlo en los comentarios.

Excesivo hasta en lo bueno. Por Javier Armentia

Lo tiene todo. De verdad, “Prometheus” tiene todos los elementos que cualquier fan de Alien necesitaba para exclamar un par de veces “Exacto, ya lo decía yo…” y seguir babeando moco sin duda molecular ante todos los cacharritos, los guiños y revisiones del clásico, y reconociendo en la tripulación a aquellos que ahora quedan como una tripulación futura de una nave que será la Nostromo. Hay mucha complicidad, y una puesta en escena apabullante. Pero también están todos los elementos que te hacen gemir “pero ¿de qué va? Si esto no es así…”, cargándose varias veces todas las teorías viables sobre la biología y filogenética alienígena y demás, e introduciendo el análogo de pésismos anacolutos en el desarrollo teórico de ese imposible futuro. Hasta Jean-Pierre Jeunet fue más respetuoso con la saga, aunque parezca increíble.

Además, como introduce abundantemente momentos geniales y desbarradas catastróficas, uno se pasa las dos horas en un sinvivir. Lo malo es quel, con las ganas de dejar un final abierto para la segunda parte de esta precuela (dependerá, como siempre en Hollywood, de que saquen suficiente dinero con el invento), hasta Ridley Scott se lía y no sabemos si estamos viendo una genial reinterpretación del mito de Alien, o la típica peli de palomitas de esas llenas de acción y absolutamente prescindibles. Me da la sensación de que en el montaje final han descartado tanto que habrá que esperarse al director’s cut para ver si realmente lo imaginado inicialmente estaba a la altura de lo que esperábamos. Y eso que, lo confieso, disfruté de todo, incluso de unas cuantas cosas cutronas que no puedo contar porque no es cosa de estropear la sorpresa.

Así que para recalcitrantes con ganas de saber más que los autores, la peli cumple de sobra con sus expectativas. Pero nos deja con ganas de haber podido ver una película realmente conmovedora.

“No es Alien, pero ¡qué cojones!”. Por Antonio Martínez Ron

Prometheus no es la mejor peli de ciencia ficción de la historia, pero tiene destellos del mejor Ridley Scott. La impresión que a uno le deje una película depende muchas veces de las expectativas que se haga, así que lo mejor es no entrar con la idea de ver una versión mejorada del clásico “Alien”, porque la peli es muy distinta y una especie de homenaje desde el futuro. Es menos oscura, más comercial y quizá un poco previsible, pero ofrece cuatro o cinco de esos momentos en los que uno se retuerce en la silla de placer. Entre ellos una secuencia de las que merece pasar a la historia del cine por la inquietud, e incluso el asco, que despierta en el espectador (pero no os la voy a ‘spoilear’).

Entre lo mejor de la peli: 1) El personaje maravilloso de ese androide llamado David, tejido con ese mimo de Ridley Scott para los detalles, los buenos diálogos y las atmósferas. 2) La ambientación futurista y visual de la película (merece la pena verla en la versión 3D para disfrutarla en su plenitud) y 3) Todas las preguntas que deja abiertas y que uno termina discutiendo con su compañero horas después de la película. Lo peor: 1) El guión un tanto previsible en ocasiones y errático en otras, pues hay una especie de inflexión en la trama y en la tensión que no acaba de cuadrar, y 2) Algunos de esos momentos de desbarre científico que tanto le gustan a Sergio Palacios y con los que sin duda hará justicia en su día (No os perdáis el momento “punto cerúleo”).

En resumen: No es “Alien”, pero ¡qué cojones! Yo lo pasé bastante bien.

La reseña minoritaria. Por Javier Pedreira (Wicho)

Tenía muchas ganas de ver Prometheus, pero esperaba que los 33 años que han pasado entre el estreno de Alien y el de esta hubieran servido para algo más que para obtener una película técnicamente impecable pero que en mi opinión carece de alma.

Porque como dice Javier, Prometheus en efecto puede considerarse como una reintepretación de Alien, pero los guionistas han sido demasiado fieles al original, tanto que la historia no me llegó a enganchar porque en todo momento me iba imaginando y, lo que es peor, acertando lo que iba a pasar.

Y cuando eso pasa me pongo, sin poder evitarlo, a buscar las incoherencias en el guión, y creedme que este tiene unos cuantos. Por ejemplo: si Prometheus tiene lugar en 2093 y Alien en 2122, ¿por qué la Prometheus parece infinitamente más moderna que la Nostromo?

Aún así supongo que veré la versión del director, no porque vaya a aclarar cosas que no quedan claras en la versión estrenada en los cines, porque en la vida real muchas veces no obtenemos todas las respuestas, sino por ver si así sí me engancha la historia. Pero esperaré con bastantes menos ganas la más que previsible Prometheus 2.

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