Orugas zombies por comer mucha planta

Larva de Spodoptera exigua alimentándose de planta de tabaco silvestre
Larva de Spodoptera exigua alimentándose de planta de tabaco silvestre

Las larvas de insectos herbívoros necesitan consumir gran cantidad de tejidos vegetales para llegar a alcanzar su máximo crecimiento y acumular energías que les permitan superar el proceso de la metamorfosis a insectos adultos (mariposas, escarabajos, moscas, etc.). Para ello, están continuamente alimentándose de partes de plantas, suponiendo, en algunos casos, enormes problemas para los cultivos agrícolas, y surgiendo las denominadas como plagas.

Por su parte, las plantas pueden defenderse del ataque de estas orugas mediante la síntesis y acumulación en sus tejidos de compuestos químicos, que les hagan menos apetecibles para su consumo, e incluso que sean tóxicos para los herbívoros. Este método defensivo requiere que las plantas reconozcan la presencia del insecto. En ese momento comienza una señalización a lo largo de toda la planta mediada por una hormona vegetal llamada ácido jasmónico. Esta fitohormona provocará la respuesta defensiva química en la planta, además, hará que esta emita a la atmósfera un compuesto volátil, denominado jasmonato de metilo, el cual será percibido por otras plantas vecinas, que quedarán avisadas de la presencia del insecto herbívoro y empezarán a acumular los compuestos químicos para defenderse.

Un ejemplo de estos insectos lo podemos encontrar en el denominado gusano soldado o gardama (Spodoptera exigua), cuya oruga se alimenta de las hojas de gran cantidad de cultivos agrícolas (como remolacha, tomate, patata, judías, lechuga, tabaco, etc.), significando una plaga muy importante a nivel mundial.

Fruto, flores y hojas de tomate
Fruto, flores y hojas de tomate

En un estudio recientemente publicado en una revista del grupo Nature y realizado en la Universidad de Wisconsin, han demostrado como las plantas de tomate (algo extrapolable a otras muchas plantas) son capaces de inducir en orugas gardama un comportamiento de canibalismo entre ellas, cual zombis, aun teniendo tejido vegetal fresco a su disposición. Para ello, lo que hicieron fue estimular a las hojas de tomate para que acumulasen compuestos defensivos como si fueran a enfrentarse a un herbívoro cercano. La metodología seguida fue pulverizando sobre ellas el jasmonato de metilo, imitando la señal que otra planta de tomate les estaría enviando al ser atacada por el insecto. Consecuentemente, las hojas se hacían menos apetecibles para las orugas, y al ver a sus compañeras herbívoras cerca, preferían matarlas y consumirlas antes de proseguir con su vegana dieta.

Por lo tanto, la planta de tomate no es sólo capaz de reducir el daño que le están haciendo estas orugas, al modificar su composición vegetal, sino que les está incitando a un canibalismo entre ellas, reduciendo, a su vez, el número de herbívoros que pueden atacarla.

La ciencia que no es divulgada hacia la sociedad es como si no existiera

Este artículo nos lo envía Jorge Poveda Arias, Graduado en Biología y trabaja en una empresa dedicada a la cría a nivel industrial de insectos con fines de alimentación. Además, realiza una tesis doctoral en el estudio de las interacciones planta-microorganismo. Entre sus campos de interés, destacan la biotecnología, la agricultura, la alimentación, la microbiología, la entomología y la divulgación científica en general, dentro de los cuales presenta una variada formación, destacando un Máster Universitario en Agrobiotecnología, un Máster Europeo en Calidad y Seguridad Alimentaria, o diferentes Posgrados de Experto Universitario, en Biotecnología Alimentaria, Entomología Aplicada, Diagnóstico Molecular Ambiental y Divulgación Científica.

Referencias bibliográficas y más información:

Orrock, J., Connolly, B., & Kitchen, A. (2017). Induced defences in plants reduce herbivory by increasing cannibalism. Nature Ecology & Evolution, 1.

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