¿Investigamos por igual los problemas de salud en hombres y en mujeres? El ejemplo de los anticonceptivos hormonales

El informe de la Comisión Europea She Figures 2018 publicado el pasado 8 de marzo afirma que el número de mujeres dedicadas a la investigación mejora progresivamente, pero que aún estamos infrarrepresentadas y no se nos reconoce nuestro potencial y valor.1 De hecho, actualmente hay un mayor número de mujeres que de hombres cursando grados, másteres y doctorados, pero más hombres ocupan posiciones académicas más elevadas (catedráticos, rectores, etc.). Este informe presenta las últimas estadísticas oficiales disponibles sobre la presencia femenina en el ámbito de la investigación y la innovación, y eso incluye ocupaciones englobadas dentro del llamado STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics)2 en los 28 países miembros de la Unión Europea (UE).

Así pues, parece que vamos por buen camino en cuanto al aumento de la presencia femenina en la investigación en general y parece que la UE está integrando la perspectiva de género en la literatura científica mejor que otros territorios. Sin embargo, cuando se trata de investigación en ciencias de la salud, ¿hacemos investigación para responder a los problemas de las mujeres? Es decir, ¿las mujeres investigadoras investigamos sobre la salud de las mujeres igual que en hombres?

El modelo sanitario ha estado tradicionalmente centrado en el hombre. Se ha considerado como “estándar” un hombre joven, heterosexual, sano o con una única patología, sobre el cual se estudia un determinado problema de salud, mientras que se ha excluido a la mujer de una atención clínica igual y un estudio equitativo de sus problemas de salud. Sin ir más lejos, la mirada desde el sistema patriarcal hace que se medicalicen todas las etapas de la vida fértil de las mujeres a pesar de que el ciclo menstrual es algo fisiológico y no patológico.

Algunos ejemplos de la investigación centrada en hombres jóvenes es la existencia de un amplio abanico de fármacos para tratar la disfunción eréctil,3,4 el retraso de más de 6 años en el diagnóstico de la endometriosis,5 el “invento o promoción” de enfermedades,6 la cantidad de histerectomías innecesarias que se llevan a cabo7 o la amplia disponibilidad de anticonceptivos hormonales femeninos disponibles en contraposición a los fracasos continuados en la obtención de métodos anticonceptivos masculinos reversibles por motivos no farmacológicos.8

Respecto a la anticoncepción hormonal masculina, se han llevado a cabo diversos ensayos clínicos pero todavía no se ha conseguido comercializar ningún fármaco eficaz y seguro. En la actualidad dimetandrolona undecanoato9 o 11-beta-MNTDC10 son los fármacos en fases de estudio más avanzadas. Puede que a la industria farmacéutica no le haya interesado invertir en este tipo de fármacos y a menudo se ha hablado de elevadas tasas de abandono en estos estudios debido a la aparición de muchos efectos adversos. ¿Son quizás efectos adversos de la anticoncepción hormonal como los que las mujeres llevamos sufriendo desde hace casi 60 años desde que se comercializó la primera píldora anticonceptiva en Estados Unidos?11 Aumento de peso, disminución de la libido, alteración de niveles sanguíneos de colesterol, retención de líquidos, trastornos del estado de ánimo, trombosis, etc.

En un artículo publicado hace aproximadamente un año en el Washington Post se comentaba el caso de la dimetandrolona undecanoato, haciendo hincapié en el hecho de que la responsabilidad del control de la fertilidad y la prevención del embarazo sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres, que son quienes tienen que recordar tomar un comprimido diario, ponerse un parche, administrarse una inyección o colocarse un anillo vaginal y, además, soportar los efectos secundarios de esta medicación y la ansiedad derivada de esa responsabilidad. La comercialización de un anticonceptivo hormonal masculino efectivo ampliaría las opciones de contracepción y la corresponsabilidad de la planificación familiar a los hombres.12

Así pues, el ejemplo de la investigación sobre este tipo de fármacos ha sido claramente desigual en hombres y mujeres y hace patente la necesidad de integrar la perspectiva de género en la atención y en la investigación sanitaria, y en definitiva, en la ciencia.

 

Este artículo nos lo envía Maria Giner Soriano “Soy Farmacéutica especialista en Farmacia Hospitalaria y Doctora en Farmacología. Desde 2012 trabajo como Investigadora en Farmacoepidemiología en el IDIAPJGol. Mis líneas de investigación incluyen el estudio del uso de fármacos en diferentes situaciones clínicas en el ámbito de la atención primaria de salud con la base de datos de SIDIAP“. Twitter: https://twitter.com/una_tal_maria

Bibliografía

  1. EU publications. “She figures 2018”. 2019-03-11. Disponible en: https://ec.europa.eu/research/swafs/index.cfm
  2. Sanders, M. “STEM, STEM Education, STEMmania”. The Technology Teacher. International Technology Education Association; December 2009, pp 20-26. Disponible en: https://vtechworks.lib.vt.edu/bitstream/handle/10919/51616/STEMmania.pdf?sequence
  3. Mobley DF, Khera M, Baum N. Recent advances in the treatment of erectile dysfunction. Postgrad Med J 2017;93:679-685. https://doi.org/10.1136/postgradmedj-2016-134073
  4. Irwin GM. Erectile Dysfunction. Primary Care: Clinics in Office Practice 2019; https://doi.org/10.1016/j.pop.2019.02.006
  5. Nnoaham KE, Hummelshoj L, Webster P et al. Impact of endometriosis on quality of life and work productivity: a multicentre study across ten countries. Fertility and Sterility 2011;96(2):366-373.e8. https://doi.org/10.1016/j.fertnstert.2011.05.090
  6. Promoción de enfermedades. https://es.wikipedia.org/wiki/Promoci%C3%B3n_de_enfermedades
  7. Juan Gervás, Mercedes Pérez-Fernández. “Capítulo 16, El abuso de la histerectomía” En: “El encarnizamiento médico con las mujeres”, Barcelona: Ed. Los libros del Lince; 2016. p 135-140.
  8. Susan Scutti. “Suspenden estudio de anticonceptivo masculino altamente efectivo por efectos secundarios”. CNN Noticias de Salud. 2016-10-31. Disponible en: https://cnnespanol.cnn.com/2016/10/31/inyeccion-anticonceptiva-masculina-es-altamente-efectiva-pero-tiene-efectos-secundarios/#0
  9. ClinicalTrials.gov. Trials for dimethandrolone. Disponible en: https://clinicaltrials.gov/ct2/results?term=dimethandrolone&Search=Search
  10. “La segunda potencial píldora anticonceptiva masculina pasa las pruebas de seguridad humana” El País. 2019-03-26. Disponible en: https://elpais.com/sociedad/2019/03/26/actualidad/1553596582_629129.html
  11. Buttar A, Seward S. “Enovid: the first hormonal birth control pill”. Embryo Project Encyclopedia (2009-01-20). ISSN: 1940-5030. Disponible en: https://embryo.asu.edu/pages/enovid-first-hormonal-birth-control-pill
  12. Elizabeth Kiefer. “A birth control pill for men includes a side effect that has frustrated women for decades” The Washington post. 2018-03-23. Disponible en: https://www.washingtonpost.com/news/soloish/wp/2018/03/23/a-potential-birth-control-pill-for-men-includes-a-side-effect-that-has-frustrated-women-for-decades/?noredirect=on&utm_term=.218ed99cd720

 

 

 

 

 

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Por Colaborador Invitado
Publicado el ⌚ 7 junio, 2019
Categoría(s): ✓ Biología • Divulgación