Diez años de Naukas: de “idea loca para conquistar el mundo” a historia viva de la divulgación científica en España

Por Colaborador Invitado, el 24 septiembre, 2020. Categoría(s): Especial • Naukas

La mayor plataforma de divulgación científica en España, Naukas, cumple este año una década de vida. Un aniversario que se está celebrando muy de puertas para adentro, sin poder disfrutarlo con abrazos y brindis comunales, por la razón que todos sabemos. Naukas, fundada en julio de 2010 por los comunicadores científicos Antonio Martínez Ron, Javier Peláez y Miguel Artime, no tomó su actual nombre hasta 2012, ya que durante los dos primeros años se denominó Amazings, una buena definición de lo que estaba por llegar. A lo largo de los últimos 10 años la “idea loca” de tres amigos se ha convertido en una iniciativa líder en la divulgación no sólo en redes, sino sobre todo con actuaciones en vivo y en directo capaces de llenar teatros, auditorios y palacios de congresos. Biomedicina, física, astronomía, geología, sociología, química, matemáticas…

Pocas cosas habrían triunfado más que festejar este décimo aniversario con un Naukas Bilbao  -auténtico santo y seña del proyecto- abarrotado para cantar el cumpleaños feliz. Un encuentro con -por ejemplo, diferentes charlas sobre el coronavirus- podría haber sido histórico, pero toca esperar porque no está el horno científico para bollos divulgativos en vivo y en directo.

Este reportaje, realizado por el periodista José A. Plaza (@Plaza_Bickle), es un pequeño granito de arena en la conmemoración de 10 años históricos, que también se ha tenido que fraguar adaptándose a la situación. Por videoconferencia, llamadas, whatsapp y demás canales virtuales, Javier, Antonio y Miguel han compartido recuerdos y reflexiones sobre el pasado, el presente y el futuro de Naukas en este texto, que se cuela en la web de Naukas entre artículos científicos top como una suerte de periodismo de divulgación; si no pasa nada (más) raro, tendrá continuidad con una serie de entrevistas a la gente nauker. La idea de este reportaje, que ha precisado de una buena labor de documentación, muchas preguntas y varias redacciones, viene de principios de año, cuando tras el subidón de asistir al Naukas Córdoba contacté con Antonio para ‘comerle la oreja’ con la idea de escribir sobre la historia de Naukas. La pandemia llegó, arraso con todo y todos, y retrasó el proyecto hasta ahora, con el coronavirus lamentablemente aún muy, muy presente.

Pero vamos por partes. Toca empezar por el principio: ¿Qué es Naukas y cómo es su historia?.

Orígenes: crecimiento con Amazings

Naukas, diez años después, es mucho más que un blog de blogs con artículos de actualidad: es una familia virtual y física que lleva la ciencia a muchas ciudades españolas, además de a los móviles y ordenadores de miles de personas. Lo hace desde su página web, desde las redes sociales, desde los medios de comunicación, desde otras plataformas divulgativas pero, sobre todo, lo hace desde un escenario y frente a un auditorio. Como no podía ser de otra manera en este puñetero 2020, son las  videoconferencias, las llamadas, las consultas web y los whatsapp los que sirven de base para este reportaje, que habría molado más escribir partiendo de varias tardes de cañas en un bar. Pero qué se le va a hacer: gracias de antemano por su ayuda, desde la distancia pero muy cercana, a Antonio, Javier y Miguel.

Miguel Artime (arriba a la derecha), Antonio Martínez Ron y Javier Peláez (abajo) charlan con José A. Plaza (arriba a la izquierda) sobre los orígenes y la historia de Naukas.

Todo nació de la manera que nacen muchas cosas, también en ciencia: coincidiendo en lugares y con bares de por medio. La semilla del blog colaborativo Amazings -Naukas a partir de 2012- surgió en 2009, entre otras cosas porque Antonio, Javier y Miguel se habían conocido el año anterior en Sevilla, en uno de los Eventos Blog España (EBE), que por entonces reunían a buena parte de la blogosfera española. Allí, entre la flor y nata de la gente bloguera, coincidieron en que la ciencia podía llegar más lejos en el mundo virtual. También en el mundo real, pero por algo había que empezar.

Hicieron buenas migas, creían en la divulgación de la ciencia y tenían ese punto de locura que te empuja a “lanzar proyectos sin pensarlo del todo bien”. Los tres tenían ya blogs de referencia –Fogonazos, La aldea irreductible y Maikelnai´s, respectivamente, todos aún en activo- y, charlando copa en mano en la noche sevillana, empezaron a construir una iniciativa con el sencillo propósito de “forrarnos y dominar el mundo”. Pasada más de una década no han conseguido ninguna de las dos cosas, pero sí han creado y mantenido una ya histórica plataforma de divulgación científica cuya importancia no va a ser fácil de igualar o superar. Desde que el 3 de julio de 2010 naciera oficialmente Amazings (en esta entrada puedes leer su presentación) han pasado muchas cosas.

Dicen que tres son multitud, pero en este caso Antonio, Javier y Miguel supieron darle la vuelta al dicho. El nacimiento de Amazings no habría sido posible sin la aparición paralela de un grupo de colaboradores que, desde el inicio, debían ser la base del proyecto: una comunidad creada por y para la divulgación de la ciencia en un blog colaborativo.

A todo esto: ¿Por qué Amazings? Una de las personas más conocidas de los inicios de la divulgación en Internet, Mark Frauenfelder -creador de la revista, más tarde blog, Boing, boing-, repetía constantemente la palabra ‘amazing’ de una manera que, por algún motivo, a Antonio, Javier y Miguel les hacía gracia. De tanto citarle e imitarle, cuando llegó el momento de poner nombre a lo que luego sería Naukas; Amazings se impuso a una buena seria de ocurrencias surgidas de un brainstorming que, probablemente, “no pasará a los anales” de las ocurrencias científicas.

Con el nacimiento de Amazings nació también el lema que hoy día sigue acompañando a Naukas: ciencia, escepticismo y humor. Los creadores de Naukas no recuerdan que la decisión sobre este lema supusiera mucho debate: “Simplemente salió. La palabra ciencia tenía que estar, los tres nos consideramos escépticos, como debe ser la ciencia, y creemos que el humor es una buena vía para contarla”, explican en una videoconferencia que tiene mucho de nostalgia y humor. Según cuentan Antonio, Javier y Miguel, por aquel entonces repetían a menudo la coletilla de ‘yo, por la ciencia, ma-to’, parafraseando a una persona muy famosa no precisamente por algo científico. Admiten que tampoco era cuestión de convertir esta frase en bandera oficial de Naukas, pero, eso sí, la idea estaba clara: “La ciencia puede ser tan popular como Belén Esteban”. Como ya dijeron hace diez años, “debajo de Amazinsgs hay mucho que irá apareciendo; de momento sólo vemos, en forma de blog, la punta del Iceberg”.

El Iceberg fue asomando hasta poder verse hoy día casi por completo. Y es muy grande. Aún se está andando el camino para popularizar la ciencia, pero ya de entrada los objetivos estaban claros y eran ambiciosos: “Queríamos, como muchos, dar un impulso social a la ciencia; bajarla del pedestal en el que muchos la ven y generar un clima favorable en la opinión pública”. Aunque queda mucho trecho, Naukas ha puesto varios granitos de arena para acercar ese objetivo.

Javier Peláez, Antonio Martínez-Ron y Miguel Artime, en 2010, tras fundar Amazings.es.

Volviendo de nuevo a 2010-2011, el caso es que Amazings triunfó. Partía ya de blogs consolidados, con mucho tráfico y muchos seguidores, y en pocos meses se convirtió en una comunidad bloguera de referencia para la divulgación de la ciencia. Por ejemplo, ganó el prestigioso premio Bitácoras al mejor blog de Ciencia ese mismo año, en 2010. Antonio, Javier y Miguel, que ya tenían a título personal Bitácoras en sus estanterías, tiraban de la web y escribían la mayoría de entradas, pero la red de colaboradores iba creciendo y consolidándose. Nombres que ya eran importantes y que hoy siguen siendo una referencia de la divulgación científica, como los de Javier Pedreira (Wicho), Juan Ignacio Pérez Iglesias y Xurxo Mariño, entre otros, arrimaron el hombre para el crecimiento del proyecto. Gente como Francis Villatoro, Natalia Ruiz Zelmanovitch, Joaquín Sevilla, Daniel Marín, César Tomé López, Clara Grima y Arturo Quirantes, entre otros muchos, le fueron dando lustre desde los comienzos.

De tantas visitas (millones de páginas vistas al mes), “la web se caía a menudo”, recuerdan. Para no morir de éxito, la solución llegó gracias a un acuerdo con la empresa de alojamiento en internet DinaHosting, que aún acoge Naukas hoy día y que permitió a Amazings garantizar la fiabilidad de su continuo crecimiento web. Además, otro acuerdo alcanzado con la revista Quo, por el que los creadores de Amazings publicaban un artículo mensual y por el que ambos se retroalimentaban en sus web, también ayudó al crecimiento de lo que ya era algo más que “una locura surgida tras una noche de copas”.

La capacidad de Javier Peláez para conocer y atraer gente fue fundamental, apunta Antonio: “Tenía mogollón de contactos y era, y es, un monstruo del marketing”. Javier había liderado en 2009 una iniciativa denominada ‘La ciencia no necesita tijeras’, a la que se unieron más de 700 blogs para criticar los recortes presupuestarios en ciencia, ese mal endémico del que España no acaba de recuperarse nunca. ‘La ciencia no necesita tijeras’ -un pequeño hito en la historia de la comunicación científica en España- permitió a Javier, entre otras cosas, hacerse con una agenda de correos electrónicos y teléfonos que resultó muy útil cuando Amazings fue tomando forma de proyecto colaborativo y sumando blogueros. En el horizonte ya estaba la idea de dar un paso más y pasar del formato web a un modelo presencial, algo que no tardaría mucho en llegar: estaba latente en el ADN de Naukas desde su nacimiento.

Cambio de nombre y explosión: Naukas Bilbao marca un antes y un después

Amazings iba como un tiro: entre 2010 y 2011 tenía tres millones de visitas al mes y cerca de 100 científicos y divulgadores entre sus colaboradores. ¿Por qué se transformó en Naukas? La historia no tiene desperdicio. Amazings había registrado el dominio amazings.es, pero el dueño de otro dominio más antiguo, amazings.com -una web que aún existe sobre música alternativa y ciencia ficción- envió un burofax para denunciar que la marca Amazings era suya, que estaba registrada y que no podía utilizarse. Antonio no deja de sonreír en la pantalla mientras recuerda aquel capítulo: “Era un tipo bastante curioso, con el que estuvimos hablando para tratar de solucionar el problema. Cuando vimos que no había manera, y que se empezaba a hablar de abogados, pensamos que lo mejor era cambiar de nombre y de dominio”.

Así que, después del brainstorming que había cristalizado dos años atrás en el nombre de Amazings, Antonio, Javier y Miguel volvieron a sentarse -de nuevo en un bar, qué cosas- para pensar otra marca que continuara exactamente por el mismo camino, un camino que se iba convirtiendo en autopista: “Entre otras muchas cosas, Miguel buscó cómo se decía ciencia en muchos idiomas”, explica Javier: “En ruso, con su escritura cirílica, suena algo parecido a ‘Nauka’. Nos gustó, y como la alternativa eran ‘genialidades’ como otra que se le había ocurrido a Artime, nada menos que ‘100zudos’, nos quedamos con ella”. Miguel reconoce entre risas que su propuesta era bastante peregrina: “Mucho mejor Naukas, sí…”.

Naukas.com nació oficialmente en septiembre de 2012 (lo puedes leer en esta entrada), tras gestarse durante varios meses, y su presentación coincidió con la celebración del segundo evento Naukas Bilbao -entonces aún llamado Amazings-, encuentro presencial que hoy es santo y seña y el mayor evento de divulgación científica de España.

Foto de familia del Naukas Bilbao de 2012. La familia Naukas no paraba de crecer.

Para entender cómo nacieron los Naukas Bilbao hay que volver un poco atrás y hacer una pequeña digresión. El gusanillo de dar el salto hacia grandes encuentros presenciales de divulgación venía de tiempo atrás –en 2010, desde los inicios, la idea era ya ‘Salir a la calle’–  y tuvo su semilla en un seminario celebrado en la Universidad del País Vasco en junio de 2011. Este encuentro se hizo con la colaboración de Juan Ignacio Pérez Iglesias, uno de los nombres fundamentales de la divulgación científica en España, que ya por entonces era catedrático y coordinador de la Unidad de Cultura Científica de la universidad, y que facilitó su puesta a punto. La idea de Antonio, Javier, Miguel y Juan Ignacio era hacer una especie de EBE reconvertido y centrado sólo en ciencia. Este pequeño seminario de divulgación científica, que contó en verano de 2011 con 30 charlas, abrió la veda a los eventos Naukas, que cristalizaron pocos meses después, en septiembre de ese año, con el primer Naukas-Amazings Bilbao.

¿Qué supuso este primer encuentro presencial? Entre otras cosas, un llenazo. Muchos aplausos. Colas –un clásico ya en los eventos Naukas-, con gente que no pudo ni entrar tras llenarse el aforo. Boca a boca. Repercusión. Felicitaciones. Tirón mediático -la televisión vasca, ETB, grabó todas las charlas, que pudieron así verse y difundirse a posteriori-. Quedó claro que la prueba había funcionado muy bien y que había que repetirla: reunir a gente con interés por la ciencia en un mismo espacio para escuchar charlas de 10 minutos, dinámicas, con humor, espectáculo y mucha calidad, funcionaba. Sólo había que seguir cuidando la organización: “Ese primer año tuvimos más de 500 personas. Fue hasta mi madre y no pudo ni entrar, algo imperdonable”, recuerda Javier. De esta forma, un año después, la organización del segundo Naukas Bilbao se utilizó para presentar en septiembre de 2012 el cambio de marca de la plataforma, que pasó de ser Amazings a denominarse Naukas.

Ese mismo año también había nacido otra de las iniciativas asociadas a Naukas que aún sigue en pie: los Premios Tesla a la Divulgación Científica. Surgieron con el objetivo de “dar más protagonismo aún a todas las personas que dedican parte de su tiempo a iluminar con su conocimiento técnico a todos los que amamos la ciencia y tratamos de abandonar la oscuridad de la ignorancia”. En la primera edición de 2012 fueron premiados con la Torre Wardenclyffe José Luis Blanco, José Manuel López Nicolás y Clara Grima. En años posteriores han sido galardonados nombres tan fundamentales como los de Joaquín Sevilla, el añorado José Cervera, Laura Morrón, José Ramón Alonso, Ignacio López Goñi o Natalia Ruiz Zelmanovitch –la lista es larga-. El año pasado, en su última edición -sin Naukas, los Tesla quedan este año por el momento desiertos- fueron galardonados Fernando Frías, Teresa Valdés-Solís y Carlos Briones.

Los ganadores de la última edición de los Premos Tesla, en 2019 -este año quedan desiertos al no celebrarse Naukas Bilbao 2020-. Carlos Briones, Teresa Valdés-Solís y Fernando Frías.

El cambio de nombre y marca, el crecimiento de la red de colaboradores, la consolidación del modelo de plataforma colaborativa y la explosión con los eventos en Bilbao confirmaron en 2012 lo que 2011 ya había dejado claro: que Naukas tenía un futuro brillante por delante. Al año siguiente, en 2013, Naukas Bilbao volvió a mejorar su éxito de audiencia, algo que no dejará de hacer hasta hoy día. Además, añadió otra marca de la casa -los encuentros Naukas Kids, que acompañan anualmente la cita ‘para mayores’ y en los que se acerca la ciencia a los más pequeños- y se difundió en streaming, lo que multiplicó la difusión. En 2013, muchísima gente quería asistir al Naukas. Quien no logro hacerlo pese a intentarlo -de nuevo se quedó gente en la calle-, pudo verlo en directo desde su casa gracias a la retransmisión online en directo. A todo esto, las redes sociales, con Twitter en pleno apogeo, ayudaron mucho en el despegue y consolidación.

Naukas lleva tiempo creciendo con velocidad de crucero. La web sigue siendo referencia, los eventos lo siguen ‘petando’ -cada año más- y desde hace un par de años tiene hasta una tienda virtual con camisetas. Hoy día los eventos Naukas se celebran a decenas en diferentes ciudades españolas, siempre con Naukas Bilbao como buque insignia: cada año reúne a más de 2.000 personas -no en este maldito 2020, pero del coronavirus hablaremos más tarde-. ¿Hay algún secreto para el éxito? Un ingrediente sí está claro: el buen rollo entre ‘naukers’.

La familia Naukas

¿Cómo se forma la familia Naukas que, hoy día, está entre las iniciativas más exitosas de divulgación científica en España? Parece que se ha ido forjando sobre la marcha, sin un plan excesivamente prefijado: “Quisimos, ya desde Amazings, unir fuerzas y disciplinas. Escribíamos sobre astrofísica, química, matemáticas, geología, biomedicina…”, recuerdan Antonio, Javier y Miguel. Lo que llamaban ‘la lista Naukas’, los colaboradores, “eran cada uno de su padre y de su madre”, como sigue siendo ahora: “Esto no es un partido político ni algo ideológico, para colaborar sólo pedimos defender la ciencia, tener conocimientos y saber contarlos”, señala Antonio.

Con esta fórmula, la web de Naukas mantiene actualmente más de un millón de visitas al mes, con blogs que siguen siendo una referencia pese a que esta herramienta ha perdido influencia en los últimos años. Se publican artículos a diario. Se mantienen y se renuevan los lectores, y se ‘pierden’ y se ganan colaboradores continuamente: “Nos renovamos mucho. No todo el mundo puede o quiere mantener un perfil alto en Naukas, y todo el rato entra gente nueva a escribir en la web y a dar charlas en nuestros eventos”. Es una plataforma viva y dinámica.

Pero es el contacto físico lo que caracteriza a Naukas: los eventos son básicos. En la última década se han organizado ya más de 50, con Naukas Bilbao a la cabeza. El último se celebró en enero de este año, en Córdoba, con un equipo de mujeres divulgadoras bajo el nombre de Las que cuentan la ciencia como protagonistas.

¿Qué hace falta para que una ciudad acoja y organice un evento Naukas? Lo primero, el lugar suele estar alejado de conferencias clásicas universitarias, y se eligen teatros o lugares culturales similares. Lo segundo, vincular la temática con algo representativo de la ciudad donde se celebre. Y lo tercero, contar con un presupuesto y una organización que permitan un acto acorde con la idea de llevar la ciencia a la gente. Más allá de esto, Naukas se acompaña, como toda buena cita, de un programa social no escrito: “Hay cenas, hay charlas, hay copas… El ambiente es espectacular allá donde vamos. Mucha gente hemos hecho una gran amistad, conocemos a nuestras familias, a los hijos, vamos juntos de vacaciones, quedamos a menudo…”, cuenta Javier. Valladolid, La Coruña, Murcia, Córdoba, Pamplona, Burgos… los teatros, calles y bares de cada año más ciudades van forjando vínculos profesionales y personales. De Naukas sale trabajo, proyección personal y laboral y, además, muchas amistades.

Cierre del Naukas Córdoba 2020 (Las que cuentan la ciencia), un encuentro de divulgación científica protagonizado por mujeres. Ha sido el último evento Naukas, celebrado poco antes de que el coronavirus tomara el mundo por rehén.

Pero mantener familias bien avenidas es un reto constante para el que se necesita también suerte. Antonio recuerda que durante los primeros años temió que hubiera algún cisma, que la creación de ‘bandos’ y amistades entre los colaboradores pudiera afectar, que Naukas pareciera una burbuja endogámica… Aún hoy día sigue habiendo críticas y temores al respecto, pero su conclusión es positiva: “Claro que se han generado grupillos, amistades, etc; pero estamos encantados de cómo se lleva”. De hecho, la competencia es sana: “Tanto en los blogs como, sobre todo, en las charlas Naukas, cada persona quiere hacerlo mejor que la anterior. Es como un ‘pique’ que hace crecer el formato y la calidad”, señala Miguel. Otra de las ventajas que señalan es “una ausencia de divismos porque, por suerte, la mayoría somos gente cercana y, aunque todo el mundo tiene siempre más o menos ego, no está por encima de nada”. Esta visión de corte idealista tiene un cierto contrapunto irónico: “Todo es muy bonito, pero la verdad es que es un milagro que, después de 10 años, no nos hayamos matado entre todos”, bromea Antonio.

Una de las cuestiones que, sin quererlo, llegó a preocupar a los creadores de Naukas fue la igualdad de género. Y con razón: como en tantos otros lugares, la plataforma era territorio masculino: “Salió así. Naukas lo fundamos tres hombres. La red de contactos que teníamos, y que sirvió de base para las colaboraciones, eran casi todo hombres. Llegó un momento que la propia realidad nos hizo reflexionar y tratamos de añadir mujeres, algo que no costó porque tenemos unas divulgadoras científicas brutales; no hay más que ver que muchas veces las más conocidas son mujeres”, coinciden Antonio, Javier y Miguel. A día de hoy, por poner un ejemplo de esta evolución natural, Naukas Córdoba y sus Las que cuentan la ciencia es uno de los eventos más exitosos, y en él sólo participan mujeres. Además, nombres como Clara Grima, Conchi Lillo, Marian García, Natalia Ruiz Zelmanovitch y Gemma del Caño, por citar unos pocos, se han convertido en referentes en los últimos años.

Naukas ha sido, y sigue siendo, una muy buena cantera, un trampolín, un sitio en el que darse a conocer o afianzarse: “Muchos de los grandes divulgadores de hoy día empezaron a dar sus pasos en Naukas, o colaboraron en la plataforma mientras crecían en su carrera. Es algo que nos enorgullece. Alfredo García (aka Operador Nuclear), José Miguel Mulet, Susana Escudero, Guillermo Peris, Joaquín Sevilla, Elena Lázaro, Lluis Montoliu… Son muchos nombres vinculados a la marca. Incluso el actual ministro de Ciencia, Pedro Duque -reconocido defensor de la divulgación científica- ha participado en alguna ocasión en eventos Naukas, mostrando su admiración por el modelo que defiende.

Este concepto de ‘familia Naukas’, con gente de diversa índole agrupada en una suerte de marca común, puede tener una cara oculta de la moneda que sigue asomando de vez en cuando en forma de crítica: “A veces nos acusan de sectarios, de ser una burbuja, de endogámicos, de ser siempre los mismos… Pero llevamos muchos años tratando de no acercarnos a eso; somos abiertos y aceptamos diferentes personas y criterios, siempre donde de una defensa de la ciencia y de una capacidad para comunicarla”, explican los fundadores. No hay éxito sin crítica, razonable o no.

Mientras, “más allá del maravilloso reto que supone aguantarnos”, ¿cómo se mantiene Naukas? Como recuerdan Antonio, Javier y Miguel, “lo de forrarnos va a ser que no”. Pero es que lo de vivir de Naukas, tampoco. Las colaboraciones en la web -los blogs y los artículos- se firman de manera gratuita, aunque las charlas en los eventos Naukas, que exigen mucha más preparación, sí se pagan. El crecimiento y consolidación ha ayudado a hacer de Naukas algo que, al menos y dado que sus creadores no lo ‘explotan’ más, da para mantenerse y seguir creciendo: “Al principio no daba nada de pasta. Ahora, muy poca, en serio, para seguir tirando y añadir algunas cosillas. Los primeros años, los ponentes hasta compartían habitación en el hotel. Sólo pagábamos el viaje o el alojamiento. Ahora esas cosas ya están mejor cubiertas, pero no es algo que nos dé dinero ni nos permita vivir de ello”, cuentan. Antonio reconoce que alguna vez se le ha pasado por la cabeza tratar de vivir de Naukas, pero no termina de verlo: “Estamos bien como estamos, cada uno con sus aventuras…”.

Desde poco después de su nacimiento, Naukas es una Sociedad Limitada “porque había que hacerse legal de alguna manera. No era la idea inicial, porque nosotros somos de inventar algo y tirar p’alante con ello, pero algo de organización hay que tener…”. En otras palabras, Naukas no sirve por el momento ni para hacerse rico ni para arruinarse: “Sigue siendo un hobby, pero en parte somos un poco tontos, porque igual es el negocio perfecto y no lo estamos explotando”, comenta Antonio con sarcasmo. “No es fácil sacarle pasta a la divulgación científica, pero es que tampoco nos hemos puesto a ello: seguiremos como hasta ahora mientras lo pasemos bien”, añade Javier. “Como al equipo A, nos puede contratar casi cualquiera…”, concluye Miguel.

Presente y futuro: ¿Qué le espera a Naukas?

Como no podía ser menos, Naukas lleva casi todo 2020 sin eventos presenciales –el último, Naukas Córdoba, se celebró en enero-. Naukas Bilbao, que llevaba 9 años celebrándose, triunfando y creciendo, no se ha celebrado este mes de septiembre: “Aunque se hubiera podido agarrándose a la normativa, no hemos querido. Porque es lo que hay que hacer y porque se nos puede exigir un plus de responsabilidad al pertenecer al mundo de la ciencia”, explican. Antonio, Javier y Miguel lo tienen claro: “No es el momento de hacer Naukas presenciales, y creemos que no nos cuadra tirar de videoconferencias, streamings o zooms”. La divulgación sigue en Internet, pero se sufre sin el contacto real con la gente.

El recuerdo del Naukas Bilbao de 2019 ha estado muy presente estas últimas semanas, por ejemplo con el hashtag #EstrenoNaukas en Twitter. La comunidad científica más cercana a la plataforma sabe que el décimo aniversario está cojo sin Naukas Bilbao 2020 y sin celebraciones físicas que puedan festejar al aniversario, pero siempre queda la web y la posibilidad de revisitar todas las charlas de los eventos de los último años, que están a disposición de todo el mundo y que en las últimas semanas están multiplicando sus visualizaciones. La Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco ha rescatado, en el día en que Naukas Bilbao 2020 se debería haber celebrado, todas las charlas de la edición de 2019: todos los Naukers, el mundo de la divulgación científica -y, seguro, varios iniciados-  echaron una lagrimilla virtual mientras recordaban tiempos mejores.

Imagen del auditorio del Palacio Euskalduna, en el cierre del Naukas Bilbao de 2019.

Lógicamente, Naukas también se ha visto arrastrado por el fenómeno científico del coronavirus. Tiene una sección específica de artículos divulgativos sobre el SARS-CoV-2 que está siendo protagonista de la web, junto a dos de las secciones con más continuidad y más prolíficas en contenidos: ‘Hitos en la red’ y ‘Cartografiando la ignorancia’. Como toda la comunidad científica, la comunidad Naukas lleva casi todo el año arrastrada por la corriente de la pandemia. La divulgación científica, como la ciencia en sí, vive un momento clave: su presencia se ha multiplicado en esta crisis, pero compite con uno de los momentos de mayor ruido e infoxicación de la reciente historia de la ciencia. Sin hacer mucho ruido, los fundadores y colaboradores de Naukas no han dejado de aportar conocimiento desde la web, desde sus trabajos y desde sus perfiles personales, aunque en cierto modo el mundo Naukas está, como tantas cosas este año, en modo stand by. Esperando su retorno por todo lo alto. Suspirando por hacer lo que mejor sabe, lo que más le llena y lo que más éxitos le ha dado: poder volver a subir divulgadores a un escenario y llenar el auditorio de personas amantes de la ciencia. Antonio, Javier y Miguel lo tienen claro: “¿Cuándo volveremos? Cuando podamos hacerlo llenando salas, juntándonos, dándonos abrazos y yendo a los bares.

Volveremos a lo bestia”.

Este reportaje ha sido realizado por José A. Plaza (@Plaza_Bickle). Periodista, licenciado en 2004 en la Complutense de Madrid. Trabajé en el medio especializado Diario Médico entre 2004 y 2019, donde fui redactor (escribí principalmente sobre genética, cáncer, biotecnología, política sanitaria y política científica) y coordinador de redacción durante los 3 últimos años. Desde abril de 2019 soy Coordinador de Contenidos Digitales en el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Además, en 2014 fui uno de los cofundadores de la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (ComunicaBiotec), de la que soy presidente desde 2019. Me sería imposible vivir sin mis cuatro grandes pasiones, familia y amig@s al margen: leer, escribir, el rock y el baloncesto. 



Por Colaborador Invitado, publicado el 24 septiembre, 2020
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