Por fin, la cebolla que no hace llorar: Sunion

Aquel día era consciente de que el futuro estaba más cerca de lo que parecía. En una charla sobre agricultura del futuro en #NaukasValladolid el pasado septiembre, puse como ejemplo la posibilidad, y por qué no decirlo, las ganas, de tener en el mercado una lechuga cebolla que no hiciera llorar (gracias a @aberron solo dije “lechuga que hace llorar un par de veces” :DDDD)

Imagen extraída de la charla "La agricultura del futuro"
Imagen extraída de la charla “La agricultura del futuro

Pues señores, no hemos tenido que esperar demasiado. ¡¡Ya la tenemos aquí!! Bueno… allí, en EE.UU.

Las cebollas tienen la capacidad de absorber azufre del suelo e incorporarlo a sus células. Cuando nosotros cortamos cebolla, estamos rompiendo sus células, de manera que esos compuestos sulfurados sufren una reacción química y al contacto con el aire, se liberan en forma de moléculas volátiles. Vamos… gases. Esas pequeñas moléculas de gas, cuando suben, reaccionan con la humedad de nuestros ojos transformándolos en pequeñísimas cantidades de ácido sulfúrico, un ácido muy irritante y nocivo. De ahí que nos produzca quemazón. La señal de “peligro” es recibida y procesada de manera que la respuesta será que el ojo reaccione activando las glándulas lagrimales y liberando agua, o sea lágrimas, cuyo fin es diluir el ácido haciéndonos llorar y por tanto, protegiendo nuestros ojos.

Los días llorando en la cocina pelando cebolla han llegado a su fin. Como cabía esperar, no ha sido cosa de ayer a hoy, ¡pero tampoco me imaginaba que se llevara fraguando 30 años!! Tiene nombre propio y se llama Sunion.

La ha desarrollado Bayer Crop Science y no, NO es transgénica ni modificada genéticamente. De momento, los anti-OMG pueden seguir con el arroz dorado y sus argumentaciones manidas. Si hubiera sido transgénica, seguramente llevaríamos llevarían años comiendo cebolla sin pasar ratos amargos en la cocina terminándola de pelar con los ojos cerrados y llorando como si no hubiera un mañana.

Cruje, está dulce y no te hace llorar. Podría ser el slogan de Sunion. Fuente
Cruje, está dulce y no te hace llorar. Podría ser el eslogan de Sunion. Fuente

¿Cómo la han obtenido entonces?

Bayer, la compañía que la ha desarrollado, afirma que ha sido resultado de un programa de cruzamiento natural (por eso se ha tardado tanto) y que antes de lanzarlas a los clientes, realizan tres catas para asegurar que no hacen llorar. Es un compromiso certificado. En los años ’80, en Nevada y Washington, los investigadores empezaron a usar cromatografía de gases, una técnica para identificar los compuestos volátiles, y así seleccionaron las variedades de cebolla que menos producían. Desde este momento, empezaron a cruzar esas variedades con menor producción de compuestos volátiles.

¿Y por qué no hacen llorar estas cebollas?

La diferencia con el resto de las cebollas es que, en las demás, las moléculas que darían origen a los compuestos volátiles permanecen iguales o aumentan a lo largo del tiempo, mientras que, en estas, va disminuyendo. El resultado es una cebolla que no hace llorar y tan dulce y suave que se puede comer cruda sin resultar desagradable.

Etiqueta del producto. Fuente
Etiqueta del producto. Fuente

¿Dónde encontrarlas?

De momento solo se cultivan en Nevada y Washington, pero quién sabe si tienen buena aceptación y se va ampliando el mercado. Si vais por EE.UU o estáis viviendo por allí, las podéis encontrar aquí. Han empezado a comercializarse recientemente.

Os dejo el vídeo promocional de Sunion del propio canal donde os presenta la cebolla más amigable ever.

Como me temo que tardarán un poco en llegar a estas latitudes, lo mejor para seguir disfrutando de una buena cebolla en ensalada, tortilla de patatas y mil comidas más y no sufrir picándola, será no establecer ningún vínculo sentimental con ella.

¡Salud!

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