La princesa Xi-Ling-Shi saboreaba su té en el jardín de palacio. Sentada a la mesa conversaba con sus amigas cuando una pequeña bolita, que parecía hecha de algodón, cayó desde un árbol sobre la taza que contenía su infusión. Sorprendida, tardó unos segundos en retirarla. Cuando lo hizo, al tirar de ella, vio que aquello…
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